DDN. Desde el viernes pasado un
grupo de referentes de comunidades originarias del norte argentino se
encuentran acampando frente al Congreso Nacional. Reclaman ser recibidos por el
presidente Alberto Fernández y que el Parlamento trate y apruebe la Ley de
Propiedad Comunitaria Indígena, cuyo proyecto fue presentado hace seis años y
no fue siquiera tratado.
“Necesitamos que el Estado nos escuche y
garantice nuestras demandas”, dijo el cacique Jorge Altamarino, de la comunidad
wichí Loira de Tartagal (Salta) en una conversación con la periodista Laki
Quispe del sitio TeleSISA. El referente dijo que salieron el 5 de julio desde
la provincia norteña junto a otras comunidades y llegaron a la Ciudad de Buenos
Aires el 25 de julio. Desde el viernes están instalados frente al Congreso.
“Hace muchos años que estamos
abandonados por los Estados, muchos hermanos han presentado proyectos y notas
en diferentes organismos pero nunca hemos tenido respuesta. Lamentablemente
tenemos que salir y tomar estas medidas para reclamar”, dijo Altamarino.
Denuncian que la situación para las comunidades es de mucha pobreza, falta de
trabajo para los jóvenes originarios y demás penurias causadas por las
políticas oficiales de todos los gobiernos que pasaron durante las últimas
décadas.
El viaje lo hicieron 26 miembros
de comunidades, “pero muchos debieron volver por problemas familiares y algunos
se lastimaron los pies de tanto caminar y no pudieron seguir el viaje”, graficó
el cacique de la comunidad Loira.
Altamarino agregó que el año
pasado hicieron una gran marcha a Salta capital y otras importantes ciudades de
la provincia. “La Comisión de Asuntos Indígenas de Salta firmó un acta con
nosotros donde se comprometió a atender nuestros reclamos pero no cumplieron
ninguno de los puntos, como el de poder constituir una oficina para poder
trabajar con Nación, provincia y municipios. Por eso en marzo de este año
hicimos una asamblea de todas las comunidades, seguimos haciéndolas y ahí
resolvimos hacer esta caminata. Muchos no pudieron venir pero nos autorizaron a
realizar este reclamo también en representación de ellos”.
El referente wichí dijo que en
Buenos Aires hay “diálogos” con el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas
(INAI) y con “una organización cercana al Presidente”, pero que como ven que no
hay una respuesta “en las asambleas decidimos tomar estas medidas”.
Confirmó que Magdalena Odarda,
presidenta del INAI, se acercó a hablar con ellos, que se reunieron durante una
hora. Allí las comunidades le pidieron que gestione una audiencia con Alberto
Fernández y le entregaron un petitorio, pero aún no recibieron respuesta.
“Ella, adelante de los hermanos, dijo que hay mucho dinero, pero eso a nosotros
no nos llega, se ve que se lo pasan a la provincia y a los municipios pero
queda ahí”, denunció Altamarino.
También denuncia que hace pocos
días el INAI se reunió con el Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de
Salta (Ippis), donde se firmó un programa para la construcción de viviendas,
“pero eso lo arreglaron con los vocales del Ippis y los mismos de siempre
quedamos afuera”, dijo al tiempo que recordó que el mismo Ippis hace tiempo
quedó en medio de un escándalo por desvío de fondos: “figuraban 150 viviendas
terminadas pero ni siquiera las habían empezado”, detalló. Y agregó que “el
INAI nunca cambia, hacen convenios con la provincia pero eso a nosotros no nos
llega nunca y todos se lavan las manos”.
Pese a ese acercamiento de Odarda
para hablar con las comunidades frente al Congreso, este lunes sectores
solidarios a los acampantes denunciaron que hace cuatro días están a la
intemperie y ningún funcionario nacional, porteño o salteño se ha acercado
siquiera a asistirlos en estos días de intenso frío invernal. Sólo
organizaciones solidarias se acercan a acompañarlos y darles algunos víveres.
Altamarino pidió que el Estado
“deje tranquilas a las comunidades, que la Policía no nos atropelle y nos
desaloje, además que por el desmonte ya no tenemos casi la posibilidad de hacer
nuestras actividades como cazar, recolectar frutos y materias primas para las
artesanías”.
“Dicen que no servimos para trabajar, pero los
originarios fuimos quienes construimos los ingenios del norte, siempre mal
pagos por supuesto, como esclavos. Nosotros somos trabajadores, siempre nos han
usado, porque resistimos para trabajos de ese tipo, pero somos humanos y no
podemos seguir así”.
Altamarino denunció a su vez que
la Policía de la Ciudad y funcionarios del espacio público del Gobierno porteño
no los dejaron siquiera instalar plásticos para resguardarse del frío frente al
Congreso. “Siempre fue así, no nos permiten siquiera hacer un fuego para
calentar el agua”, dijo. Y pidió la colaboración de la sociedad con alimentos,
elementos de higiene y demás artículos básicos para poder sostener su reclamo.
Desde Jujuy la diputada
provincial del PTS en el Frente de Izquierda denunció este lunes que “una de
las consecuencias del agronegocio promovido por (Alberto) Fernández y (el
gobernador Gustavo) Sáenz en Salta es la condena a comunidades indígenas a
vivir sin su territorio, fuente de alimento y de vida, hacinados en el campo,
fumigados, en la pobreza, sin derecho a la vivienda, trabajo, salud y
educación”.
A su vez Morales dijo que es
“prioritario y urgente” el tratamiento de la Ley de Propiedad Comunitaria
Indígena, cuyo proyecto presentaron en 2015 un grupo de diputadas y diputados
encabezado por Myriam Bregman, la recientemente fallecida Alcira Argumedo, Pablo
López junto a senadores como Pino Solanas y referentes de pueblos originarios.
MP