DDN. El Juzgado Federal de Garantías de Orán, a instancia del
fiscal general EduardoJosé
Villalba, formalizó la imputación presentada contra un hombre por eldelito de contrabando de exportación
de granos, agravado por el número deintervinientes.
La decisión se tomó en la audiencia de formalización de
la investigación penal del caso, realizada el 6 de agosto pasado. En esa
instancia la fiscalía también obtuvo la prisión preventiva del acusado, un
comisionista de la ciudad Tartagal, quien prefirió no prestar declaración por
el momento.
Al presentar el caso, la auxiliar fiscal Roxana Gual explicó
al juez federal Gustavo Montoya los detalles de cómo se inició la investigación
que derivó en la detención del acusado, el 5 de agosto, cuando circulaba en un
vehículo en el cruce de la ruta 34 y el acceso a Orán.
Indicó que las actuaciones preliminares surgieron de un
informe presentado por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP),
en el que se dio cuenta de tareas de control realizadas en febrero pasado en el
peaje aduanero de Salvador Mazza, en el límite fronterizo con Bolivia.
En aquél reporte, según explicó la auxiliar fiscal, se
detectó que entre el 17 y el 18 de febrero pasado se registraron 117 permisos
de transporte de granos, de los cuales 103 fueron anulados por advertirse
ciertas irregularidades.
Al revisar los documentos, en los cuales se consignaron distintos
datos, como el origen, destino de la carga y patentes de los camiones
utilizados para el transporte, el personal de la AFIP pudo cotejar el paso de
cuatro de esos rodados, cuyas cartas de porte (CTG) habían sido anuladas.
En vista de ello, y con la colaboración de efectivos de
la Gendarmería Nacional, se logró ubicar los camiones en cuestión en una
propiedad ubicada en Campo Duran, en el paraje El Algarrobal, a 21 kilómetros
de la frontera con Bolivia.
Allanamiento
A partir de estas pistas, la fiscalía solicitó al juez
federal de Garantías de Tartagal Carlos Martínez Frugoni el allanamiento del
inmueble, donde se encontraron los cuatro camiones con una carga de 30
toneladas de soja cada uno.
A ello, se sumaron otras 20 toneladas que ya habían sido
descargadas en la propiedad, con lo cual se llegó a un total de 140. Durante el
allanamiento, tanto el propietario del inmueble como los camioneros
identificaron al acusado como la persona que los contrató.
Los choferes dijeron que fueron contactados por el imputado,
con quien se reunieron en Tucumán, donde acordaron el transporte desde Santiago
del Estero a Salvador Mazza, a la vez que afirmaron que les daría la documentación
necesaria para el traslado.
Por su parte, el dueño de las instalaciones donde estaban
los camioneros también apuntó contra el acusado, al igual que los propietarios
de los camiones. Además de estas pruebas y otras más reunidas en torno al caso,
la fiscalía resaltó los informes de registro de llamadas y geolocalización del
teléfono del imputado.
Con posterioridad al allanamiento, el acusado cambió de
modalidad y buscó un nuevo permiso de la AFIP, mediante el cual intentaba
garantizar el paso de los camiones con carga de granos, ya sea de soja u otro
cereal, siempre con destino a Bolivia y de manera ilegal.
Prisión preventiva
La fiscalía imputó al detenido por el delito de tentativa
de contrabando de exportación, en calidad de partícipe necesario, agravado por
la participación de tres personas.
Asimismo, no se descartó la probable comisión de otras
figuras delictivas. El fiscal Villalba resaltó, por su parte, la gravedad del
hecho, parte de un fenómeno criminal que en los últimos años creció de manera
exponencial en la zona de frontera, lo cual generó a su vez un gran perjuicio
al Estado Nacional por la evasión fiscal en la comercialización de grandes
cantidades de granos.
En vista de ello, la fiscalía requirió la prisión preventiva
del acusado, fundada en el riesgo de fuga, la naturaleza del hecho, el peligro
de entorpecimiento de las tareas investigativas aún pendientes y en la
expectativa de pena, la cual excede holgadamente la prisión en suspenso.
La defensa, por su parte, no objetó por el momento la
acusación ni a la prisión preventiva, aunque sí solicitó que esta medida de
coerción se aplique mediante un arresto domiciliario, para lo cual alegó razones
de salud de su cliente.
En su análisis final del caso, el juez Montoya dio por formalizada
la imputación, como así también hizo lugar a la prisión preventiva del acusado,
en el marco de una resolución en la cual resaltó la gravedad de los delitos
investigados.
*Imagen ilustrativa
NF