DDN. Soja transgénica, harina de trigo,
proteína láctea, colorante, azúcares y conservantes fueron los ingredientes de las
barritas de cereales y magdalenas que fueron testeadas en los chicos más pobres
de la Argentina, asegurando que es una “receta anti desnutrición”.
Verónica
Figueroa, ministra de Desarrollo Social, expresó: “Las barritas inicialmente
son de UNICEF. Hay una confusión ahí, son barras especiales. Son medicación en
realidad y lo manejaba UNICEF con Salud. Se está poniendo en práctica desde que
arrancó este gobierno, desde que empezó esta gestión. En Santa Victoria con
niños que están en bajo peso crítico, y después las magdalenas es otra
propuesta que se está probando y está totalmente avalada por todos los organismos
pertinentes”.
La Ministra
manifestó que se está trabajando para que esto “sea legitimado” para todos los
actores sociales, como el sector de pediatría. Consultada sobre el costo, dijo
que “nada” porque es una prueba piloto. En cuanto a la cantidad de chicos que
fueron parte de esta “prueba piloto”, indicó que eso debe responder el
Ministerio de Salud.
De todas
maneras, se conoció que fueron utilizado al menos 30 chicos y no hubo consultas
a ninguna organización ligada a esa población. Desde la delegación salteña de
la Sociedad Argentina de Pediatría, como también del Colegio de Nutricionista
local, informaron que nunca fueron interpelados sobre este tema.
“Estoy muy contenta
con la posibilidad, por supuesto que es una posibilidad más para trabajar con
desnutrición con todo gusto hay que evaluarlo, estudiarlo y si es viable y es
bueno hay que ponerlo en práctica”, dijo.
El ministro
de Salud, Juan José Esteban, por su parte manifestó: “La verdad que lo estamos
estudiando. Al alimento lo estamos estudiando. Cuando yo asumo el ministerio
estaba instalado los muffins, como los llaman, las magdalenas. Hay sociedades científicas
que tienen que evaluar el contenido y una serie de cosas más para recién
empezar a administrarlo”.
“Se han
aplicado para recién empezar a administrarlo. Yo soy muy cauto al respecto. Se
han aplicado, pero de todas maneras hoy estamos haciendo un estudio pormenorizado
de los contenidos del muffin, así que estamos en eso”, dijo.
Esteban
aseguró que estas magdalenas son “efectivas y nutritivas” pero con un bajo
porcentaje de soja, que se atribuyó a lo transgénico. “Prefiero hacer un muy
buen estudio, y a o lo mejor utilizar otra cosa como algarroba”, dijo.
El ministro
aseguró que la política proviene del Ministerio de Producción y de Desarrollo Social,
en conjunto con Salud durante la gestión de Josefina Medrano, cuando Antonio de
los Ríos, hermano del ministro de producción Martín de los Ríos era el
secretario de salud.
Medardo
Ávila Vázquez, coordinador de la Red Universitaria de Ambiente y Salud y
Médicos de Pueblos Fumigados, indicó que no se midió cuanta presencia de
glifosato tiene el llamado bloque nutricional y agregó que las pequeñas dosis
de herbicidas puestas en este producto que se dio de comer tantos días a los
chicos tiene consecuencias negativas, debido a que los agrotóxicos tienen
efectos secundarios que tiene que ver con problemas cognitivos.
La referenta
de soberanía alimentaria, Miriam Gorman, criticó con dureza estas pruebas y la
decisión política de incluir estas magdalenas a base de transgénicos. La
Sociedad de Peritaría se pronunció sobre la soja en general, que tiene
disruptores endocrinos que actúan como falsas hormonas y su consumo debe estar
prohibido para menores de dos años en pleno crecimiento y no se recomienda para
niños entre 2 y 5 años. Se altera el metabolismo, es una afección directa.
Alejandro
Deane, presidente de la Fundación Siwok e ingeniero agrónomo, justificó el uso de los muffins y dijo: “A mí
personalmente me parece que están poniendo el foco equivocadamente. Para mí, el
foco lo tienen que poner sobre porque están estos chicos así y no que le estén
dando un suplemento proteico legal, porque no es ilegal. Me parece que erran el
foco, tiene que estar puesto en la educación, la formación, el acceso el agua,
porque no se pueden producir alimentos ahí”.
“Voy a
discutir, es una cosa hasta ideológica, que se dejen… por favor pongan el dedo
sobre el gran problema de las comunidades”, agregó.
Deane indicó que el 95% del maíz del consumido tiene Bacillus thuringiensis (BT), una bacteria tóxica para el gusano que está en el ADN del producto, y sostuvo que eso es "inocuo" para los humanos, pero que hay cuestiones "ideológicas" que hicieron que "sea tóxico lo que no es tóxico". En el mismo sentido, aseguró que los insecticidas son "para los insectos" y no para los humanos porque de lo contrario estarían prohibidos.
"Toda esta energía tendría que estar puesta en porque todos los chicos no llegan al nivel esperado en la parte educativa, porque ahí está el corazón del problema. Saben del aparato digestivo, saben lo que es una proteína, saben las propiedades del agua. En séptimo, ya tendría que saber una niña como controlar y no embarazarse. Ahí está el corazón del problema, que la educación es pésima, es un desastre", expresó.
Esta mañana, llegó una delegación de Naciones Unidas que tras una reunión en el Centro Cívico Grand Bourg harán una recorrida por el norte de la provincia para ver módulos alimentarios y el acceso al agua. En cuanto a los muffins, se dijo que es un tema del Ministerio de la Salud y que desde allí deben pronunciarse, además de ser los encargados de aprobar o no la situación.
Fuente: Políticamente
Incorrectos - Aries
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