DDN. La mujer, Lourdes Ayala, es de
Paraguay, escapó desde Buenos Aires a Rosario de la Frontera porque su pareja
la golpeaba, allí la hermana de su victimario la sometió, le robó documentación
y desde el Municipio intervinieron para que le quitaran a sus hijos de 11, 7, 5
y 2 años de edad.
Lourdes relató que, al llegar a la
localidad sureña, luego de haber padecido un sinfín de situaciones de violencia
hacia ella y su familia, la hermana del victimario le dijo que para pagar el
lugar donde vivía junto a sus pequeños debía trabajar de “puta”. La mujer se
negó y quedó en la calle, sin un lugar para vivir y sin la documentación de sus
hijos.
Fue allí que dio a conocer su
situación a un medio de comunicación y funcionarios de Rosario de la Frontera
se interiorizaron sobre el caso, ofreciéndole a Lourdes como única salida
trasladarse hacia un refugio. En esa oportunidad se negó por no entender qué
era lo que realmente significaba eso, insistiendo en la necesidad de tener un
trabajo para poder solventarse y brindar una mejor calidad de vida a los suyos.
La respuesta fue judicializar a los menores, apartarlos de la madre y
ofrecerlos en adopción.
Lourdes contó que estaba viviendo
en casa de un vecino cuando “llegó la policía, me llevaron al hospital junto a
mis hijos, diciéndome que solo iban a hacerle revisación médica, de ahí me
volvieron a llevar a la comisaria y ahí es que me dicen que mis hijos se tenían
que ir a un hogar, me mostraron una hoja que era una orden, que tenía que
desahacerme de mis hijos y los subieron a la camioneta. Mis niños largaron en
llanto desesperado, desde ahí volví a verlos solamente luego de seis meses, me
sacaron a mis hijos engañada”.
Angustiada por lo ocurrido, cuando
volvió a la casa del vecino la madre de éste le dijo que no podía vivir más en
la piecita que allí le prestaban. “Ahí me fui a la casa de mi suegro, estuve
una semana porque mi expareja empezó a celarme y a amenazar con matarlo”, recordó.
Fue entonces que se comunicó con la
periodista Teresita Frías, quien cuestionó la decisión de la justicia por
intermedio de la asesora de Menores, Karina Singh, al considerar que “se
decidió separar a los chicos de la madre, sin tomar en cuenta que ésta quedaba
en total desprotección y en situación de calle”.
Posteriormente Ana ingresó al
refugio, donde pasó 9 meses, siendo también violentada por las personas de la
institución.
“Desde la Asesoría manifiestan que
ella no estaba apta para ser madre y que le faltaban muchas herramientas, pero
en el medio no se hizo nada para contener a esta mujer, no se aplicó la perspectiva
de género, ni se tomó en cuenta el sin fin de violencias que vivió desde muy
pequeña y lo que hicieron fue directamente separarla de los menores”, señaló
Frías y agregó que quien toma la decisión de separar a los hijos de su madre es
la asesora de Menores, Karina Singh, en base a los informes de la Dirección de
Primera Infancia de Rosario de la Frontera.
Ya pasó más de un año y Lourdes
sigue sin sus hijos, sin ser asistida y en total estado de vulnerabilidad, por
decisión de una justicia que definitivamente sigue postergando sin dar
respuestas.
Fuente: Piquete y Cacerola-FM
Noticias 88.1 Mhz.
MP