DDN. Carlos Müller habló sobre el documental que codirigió con
Ricardo Bima sobre los relatos recuperados por Laureano Segovia, un historiador
y escritor wichi, que recopiló los testimonios orales de miembros de pueblos
originarios sobre la lucha por el reconocimiento de los derechos humanos de los
pueblos indígenas. Mañana, jueves 9, se estrenará en la Usina Cultural a las
20:30hs. Por cuestiones de protocolo es necesario hacer una reserva a través de
https://forms.gle/nokRGcQ2ifq8WiBZA
Laureano Segovia, quien nació en Misión San Andrés, en Formosa,
en 1948 y que de pequeño vivió en Misión La Paz, en el noroeste salteño, en 1990,
a través del Taller de la Memoria se dedicó a la recuperación de la historia
wichi, a través de la grabación y transcripción de los relatos de los adultos
mayores de las diferentes comunidades del chaco salteño.
En este sentido, Müller explicó que ya hay una gran cantidad
de material recuperado e incluso destacó que el historiador wichi alcanzó a
escribir su primer libro en su lengua materna y contó que en la película se
narra cuál fue su necesidad de dejar testimonio escrito en su lengua. Segovia
escribió tres libros más, de los cuales 2 contaron con la colaboración de
Carlos Müller.
El libro Lhatetsel se hizo con la idea de defender, en el
gobierno de Ulloa, el territorio ancestral. “Fue un libro que tuvo una gran
difusión, para que las comunidades también tuvieran su propio material”. Como
el libro estaba en wichi, a Laureano le surgió la necesidad que los criollos
también pudieran conocer lo que ellos tenían para decir y tomó la decisión de
que fuera traducido.
“El problema más grave que tenemos es que,
lamentablemente, los wichi son solo noticias cuando ocurren hechos trágicos, es
decir, los conocieron en Buenos Aires o el centro del país cuando comenzó el
cólera. Y hoy en día son noticia en los veranos cuando mueren los niños”, reflexionó
Müller.
Müller explicó que la defensa por el idioma fue uno de
los pilares de Laureano Segovia, quien falleció en febrero de este año, por lo
que gran parte de la película está en wichi y cuenta con subtítulos en español.
El director del documental destacó el importante archivo
fílmico con el que cuentan, que tiene registros, incluso, de hace más de 30
años, como lo ocurrido en la época del cólera, en las primeras reuniones por la
tierra, fotos tomadas por Laureano de la toma del puente del río Pilcomayo, del
año 1996, e incluso del Archivo General de la Nación, especialmente en lo que
refiere a los ingenios o la conquista del Chaco.
Además del trabajo realizado junto a Ricardo Bima, Müller
destacó el del músico Emiliano Alauie, quien realizó la parte de sonido:
También contaron con el apoyo de Santiago Álvarez.
Fuente: El silbador-FM Noticias 88.1 MHz.
NF