DDN. El
médico Juan Aguilera, responsable del centro de reproducción asistida SARESA,
aseguró que desde 2013 se duplicó en el país la demanda de tratamientos de
fecundación artificial.
Inicialmente, el profesional remarcó que “el tema
de los tiempos es muy importante, sobre todo el tiempo para las mujeres”, y
amplió al respecto: “Las mujeres, cada vez más, deciden tener hijos a mayor
edad y esa postergación de la maternidad tiene consecuencias porque a medida
que pasa el tiempo las probabilidades de embarazo son menores”.
En tal sentido, aseveró: “El tiempo que se perdió
durante la pandemia de aquellas personas que no pudieron acceder a un
tratamiento fue muy dañino, porque ese tiempo no se recupera más, porque en un
año las chances pueden bajar de manera muy significativa. En este momento
estamos trabajando normalmente, con una demanda contenida, pero de ninguna
manera podemos recuperar el tiempo que se perdió”.
Puntualmente, indicó que un tratamiento puede
durar 15 o 20 días, y agregó: “Las personas que habían comenzado un tratamiento
pudieron terminarlo, las que estaban en procesos previos al inicio del
tratamiento concreto no pudieron realizarlo, las que estaban en el medio de un
tratamiento sí”.
Según sostuvo, “hay una tendencia clara y cada vez
más las mujeres se animan a ser madres solas, y esto se ve muchísimo”. “Creo que
hay un cambio y tiene que ver con ese paso del tiempo. Hoy las mujeres tienen
otra participación en la actividad profesional, y son más libres para tomar sus
decisiones. Cada vez más vemos mujeres solas que toman la decisión de tener un
hijo, con o sin pareja”, aseguró.
Por otra parte, explicó que “la gestación por
sustitución es un procedimiento para aquellas personas que, por alguna razón,
no pueden gestar”, y dijo: “Si bien no hay una ley, tampoco está prohibida la
gestación por sustitución. Lo que hacemos es orientar y asesorar a los pacientes
para solicitar una autorización judicial. Los acompañamos en este proceso para
que esa autorización les dé una seguridad de que al momento que nace el bebé
sea entregado a las personas que han expresado su voluntad de tener hijos”.
En cuando al procedimiento, señaló que cuentan con
un banco de semen al cual pueden donar personas de entre 18 y 40 años. “Se les
hace una entrevista con un especialista, se les explica en qué consiste la
donación, qué significa. Una vez que acceden llevan una muestra de semen que se
procesa para ver si es apta. La persona que dona se somete a estudios
infectológicos, genéticos y generales para poder recién comenzar un proceso de donación
de semen. También hay una evaluación psicológica y no tiene ningún cargo para
el donante”, detalló.
Y agregó: “Esas muestras se congelan y después se
destinan. La persona que dona firma un consentimiento por escrito y las
personas que realizan un tratamiento con gametas donadas, óvulos o semen,
también firman un consentimiento que expresa la voluntad, y eso les da la
paternidad, los liga legalmente. Eso los libera de derechos y obligaciones al
donante”.
Consultado sobre el trabajo con las obras sociales
y empresas de medicina prepaga con las que trabajan, remarcó: “En el año 2013
se sanciona la ley 26862 de reproducción humana asistida en la Argentina que establece
la cobertura total de este tipo de tratamientos para todas las personas mayores
de 18 años que lo necesiten. La obligación de las empresas de medicina prepaga
y de las obras sociales está muy clara y estamos trabajando bastante bien,
teniendo en cuenta que, a partir de la sanción de esa ley por lo menos, se han
duplicado los tratamientos de reproducción asistida en la Argentina y sigue
aumentando año a año”.
“Hay obras sociales que funciona mejor que otras,
prepagas que están mejora que otras en el sentido del cumplimiento, pero la ley
ha producido un cambio muy importante y eso lo podés comparar cuando ves los
números o la accesibilidad en la Argentina ara estos tratamientos, que es mucho
más alta que en cualquiera de los otros países de la región”, cerró.
Fuente: Hora 7 radial – FM Noticias 88.1 MHz.
BH