DDN. En Argentina, decir "¡Ni a Capusotto se le hubiese
ocurrido!" se convirtió en síntesis de que lo ridículo que se presencia
supera cualquier récord admisible para una Guía Guinness o para el "Créase
o no" de Ripley, algo que advierte fuera de serie, una marca registrada
por el actor, el multicomediante Diego Capusotto, que este martes cumple 60
años años, de los cuales los últimos 35 vivió y sigue experimentando un sinfín
de experiencias principalmente en televisión y cine.
Diego Esteban nació en Morón, el 21 de septiembre de
1961, pero pasó su primera infancia en Castelar, hasta que se mudó al barrio de
Villa Luro, en el sudoeste porteño, donde vivió por casi tres décadas hasta
instalarse finalmente en Barracas. Esa zona se ha convertido en un refugio del
que difícilmente se lo ve salir. No deja de ser un hombre de barrio, al que
poco le interesa la exposición, mas allá de sus trabajos que se ven y se
repiten casi como un loop hace décadas.
Su primer empleo fue en una empresa mayorista de
repuestos de automóviles. Al poco tiempo decidió estudiar actuación en el
teatro Arlequines, en el barrio de San Telmo, hasta que en 1992 -tras un primer
paso por la entonces floreciente televisión por cable- fue parte de "De la
cabeza", ciclo en el que trabajó con los entonces ascendentes Favio Posca,
Alfredo Casero y Fabio Alberti. Con los dos últimos se lanzó con
"Chachachá", que se emitió, con algunos impasses, entre 1993 y 1997.
En 1998, él y Alberti se sumaron al elenco del ciclo
humorístico "Delikatessen" (1998), encabezado por Horacio Fontova, y
en 1999, "Todo por dos pesos", por América, cuatro temporadas que
habrían de consagrarlo como la gran figura del humor entonces, con altísimos
picos de rating. Por esta propuesta, donde nacieron personajes como Irma Jusid
-aquella que acuñó el célebre latiguillo "Cuidate, querete, ojito, ojete"-,
El Hombre Bobo -que aparecía con la luna llena- y Peter Conchas, en 2001 fue
premiado con el Martín Fierro en el rubro Labor humorística.
En el 2003, Capusotto fue convocado para un papel
dramático en la serie "Sol negro", producida por Sebastián Ortega,
junto a Rodrigo de la Serna y Carlos Belloso, entre otros, y un año más tarde
volvió a la escena junto a Alberti, pero ya no la del under, con el show
"Una noche en Carlos Paz", escrito por su amigo Pedro Saborido y con
dirección de Néstor Montalbano. Allí recuperaban el estilo de "Todo por
dos pesos", a la que siguió en 2006"Qué noche Bariloche".
En el 2006, por Rock & Pop TV, comenzó la emisión
"Peter Capusotto y sus videos", el programa cuya idea y libro eran
compartidos por Pedro Saborido (el Peter del título) también relator en off,
con la inclusión de raros videos de rock que le permitía a Capusotto parodiar
diferentes temas de la cultura rock y pop en sketchs, con personajes como Luis
Almirante Brown, Bombita Rodríguez, el Palito Ortega "montonero",
Pomelo, ídolo de rock y Perón y el rock, que en enero de 2007 pasó a la TV
Pública.
Su trayectoria también incluye la radio y así en 2009
comenzó "Lucy en el cielo con Capusottos", un programa radial emitido
los sábados y domingos por la Rock & Pop, que repetía el formato de su
éxito televisivo, con algunos nuevos personajes, y que se emitió durante un
año.
La galería incluye personajes emblemáticos y es vasta,
con ejemplos como Micky Vainilla, el derechista con flequillo y bigote
hitleriano que pasa como simpáticos sus excesos discriminatorios, El idiota que
quiere hacerse el gracioso mientras baila, Juan Carlos Pelotudo y Latino
Solanas.
El padrón es multicolor: El loco Ambulancia o el actor Roberto
Adrián Pesutti, el Padre Progresista siempre con la mente abierta pero
torturado, el del vegetariano en un asado, el Profesor Acoso, el hombre que se
parece a Brad Pitt, el drama existencial de Mi hija es trolo, el adicto acorralado
por un cigarro de cannabis antropomórfico de El porro me pega, o el agente
secreto uruguayo James Bó y Nicolino Roche.
Los sketchs de Violencia Rivas, la cantante veterana que
tras una virulenta neurosis termina arrojando animales domésticos a cámara (de
peluche, obvio), los de enseñanza del castellano correcto por el impiadoso
funcionario Juan Estrasnoy del Ministerio de Educación, que reprime los
horrores del habla concheto o grasa con golpes de extinguidor.
Sin lugar a dudas también están los del Colegio San
Benito Mussolin, con su política de bullyng para todos, El puto que asusta, El
hombre bobo, Jesús de Laferrere, los del policía que advierte sobre los
estragos del universo "jippie" mostrando a un miembro de aquella
tribu "alegre" después de un "faso" y los desopilantes
clips de Kosher Waiters, el rabino guitarrista rock, entre otros
Seguramente en un podio muy especial quedan los de la
cadena de pizzerías y restaurantes Los hijos de puta, con sede en "Donovan
y Camino General Chamizo, Gerli, no hay teléfono", donde por lo general
todo pedido llega literalmente volando, o mejor dicho arrojado con ímpetu por
un mozo invisible.
En el cine, Capusotto ya había hecho cine en el
cortometraje "Tiempo de descuento" (1997), de Flavio Nardini, junto a
Claudio Rissi y Rodrigo Cárdenas; "Buenos Aires 2076" (1998), de
Hernan Miller y debutó en el largometraje a las órdenes de Raúl Perrone en
"Zapada, una comedia beat" (2002), junto a Campi y
"Mataperrros", de Gabriel Arregui, y poco después "India
Praville" (2003), de Mario Sábato
De ese mismo capítulo son "Soy tu aventura", de
Néstor Montalbano, junto a Luis Aguilé y Luis Luque, algunas participaciones
especiales y protagonismo absoluto en "Pájaros volando" (2010) y de
ese mismo año el corto "Chasqui", los dos de Montalbano y en 2012"Peter
Capusotto y sus tres dimensiones", escrita con Saborido, que también la
dirigió.
Sus últimas apariciones en el cine, hasta ahora, fueron
en "Kryptonita" (2015), de Nicanor Loretti que también lo dirigió en
"27 El club de los malditos" (2016), las dos de género tras las que
grabó la miniserie "Nafta Súper" (2018) y ese mismo año "No
llores por mí, Inglaterra" (2018).
En 2019, Capusotto fue protagonista de una singular
puesta teatral en el Teatro Cervantes, nada menos que "Tadeys",
manuscritos de Osvaldo Lamborghini, versionados para teatro por Albertina Carri
y Analía Couceyro, donde un científico y un policía desquiciados, el Doctor “la
araña” Ky, y el Comandante “la hiena” Jones (interpretado por Javier Lorenzo
están a bordo de un buque de amujeramiento para adolescentes violentos lo que
planeta el gran interrogante "¿qué es una mujer?".
A Capusotto no le gusta aparecer porque si, o como
muchos, convertirse en un mediático. Se toma su tiempo para cada proyecto, no
obstante su presencia siempre está asegurada porque youtube y la TV Pública,
Cine.ar, Spotify o su página web permiten revisar buena parte del total de sus
trabajos, esos que elegidos al azar siempre sorprenden como nuevos, actuales e
igual de efectivos a la hora de la risa reflexiva y dan ganas de compartir, un
mérito que solo muy pocos en la historia del humor argentino han logrado. Lo
tiene merecido.
Fuente: Télam
NF