DDN. La
Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) reglamentó el incremento del
nivel de ingresos salariales a partir del cual las trabajadoras y los
trabajadores empiezan a pagar Impuesto a las Ganancias, y la modificación
comenzará a regir con los salarios de setiembre que se pagan en octubre
próximo.
De esta forma, quienes perciban una remuneración
bruta mensual de hasta $ 175.000 no se verán alcanzados por el tributo, medida
que beneficia a más de 1.200.000 personas.
La normativa también excluye del cálculo del
impuesto al pago del Salario Anual Complementario que se abona en diciembre.
"La modificación en el Impuesto a las
Ganancias es una herramienta que apuntala la recuperación del poder de compra
de los salarios de las trabajadoras y los trabajadores", sostuvo la
titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont.
Destacó que "los cambios se suman a las
distintas medidas impulsadas por el Gobierno para fortalecer el proceso de
recuperación económica".
La resolución general 5076/2021 de la AFIP, que se
publicará en el Boletín Oficial las próximas horas, reglamenta el decreto
620/2021 que actualizó los valores de la deducción especial "para promover
que el Impuesto a las Ganancias no neutralice los beneficios derivados de la
política económica y salarial asumida por el Gobierno en orden a dar
sostenibilidad al poder adquisitivo de los salarios y fortalecer la demanda
interna", indicó el organismo.
De acuerdo con la normativa de la AFIP, cuando un
empleador o empleadora hubiera realizado la liquidación de los haberes
devengados en setiembre con anterioridad al dictado de la normativa, la
devolución del saldo a favor del trabajador o la trabajadora deberá realizarse
en el primer pago que se le realice.
La normativa también contempla que las personas
con remuneraciones mensuales entre $ 175.000 y $ 203.000 brutos afronten una
menor carga tributaria.
La medida también exime del pago del Sueldo Anual
Complementario a las trabajadoras y los trabajadores cuya remuneración promedio
mensual del segundo semestre no supere los $ 175.000.
El Gobierno destacó que "la medida persigue
el objetivo de fortalecer el poder adquisitivo de los contribuyentes del
impuesto y de sus familias y, con ello, la consolidación de la demanda y del
mercado interno; y, al mismo tiempo, busca asegurar que durante 2021 no aumente
como consecuencia del crecimiento de los salarios nominales, la cantidad de
personas alcanzadas este año por el tributo".
De esta manera, el aumento de las paritarias no
afectará el alivio fiscal impulsado por el Gobierno y sólo seguirán pagando
aproximadamente el 10% de los trabajadores.
En ese sentido, el ministro de Trabajo, Claudio
Moroni, explicó que el objetivo del Gobierno es "mantener una población
gravada por el impuesto a las Ganancias cercano al 10% de los
asalariados", que "representan entre el 25% y 26% de la masa salarial
total".
Desde el Gobierno remarcaron que "durante la
administración de Juntos por el Cambio se duplicaron los trabajadores
alcanzados por este impuesto", por lo cual destacaron que "la ley
-modificada en abril de este año- buscó volver a los niveles anteriores al
período 2015-2019, y que casi 1,3 millones de trabajadores dejaran de pagar el
tributo".
En junio último se habían reglamentado los cambios
establecidos en abril a través de la ley 27.617 que comenzaron regir en julio.
Estos incluyeron la eliminación del tope de edad
para la deducción correspondiente a los hijos y las hijas con discapacidad;
incorporaron por pareja conviviente, antes reconocida sólo para cónyuges, y
eximieron al personal de salud de pagar el impuesto por horas extras o guardias
hasta este mes.
Asimismo, la ley incorporó la posibilidad de
revisar el mínimo no imponible en setiembre, lo cual finalmente ocurrió, para
evitar que la inflación afectara las paritarias.
Los cambios introducidos en abril y reglamentados
en junio, que incluyeron la devolución retroactiva del impuesto cobrado en el
primer semestre, generaron una inyección de recursos en la economía por $
50.000 millones.
A partir de ahora, todas las deducciones y las
escalas del impuesto volverán a actualizarse desde el 1 de enero del 2022, en
función de la evolución de los salarios.
BH