DDN. El
fiscal penal 1, Ezequiel Molinati, imputó provisionalmente por la comisión de
los delitos de estafa y asociación ilícita en concurso real a Lucas Ariel
Gómez; Andrés José Mamonde y Lucio Joel Blanco, en calidad de autores. Fueron
trasladados desde Córdoba y se encuentran detenidos en Salta. No se descartan
nuevas detenciones e imputaciones.
El fiscal Molinati los acusó porque mediante
ardides y engaños, conformaron una asociación ilícita a los fines de cometer
distintas estafas telefónicas y en mayo pasado, se hicieron de los datos
bancarios de una mujer salteña, con los cuales realizaron distintas
transacciones y operaciones bancarias en perjuicio de la víctima.
Las actuaciones iniciaron con la denuncia de la
víctima, -una mujer docente-, quien relató que el 29 de mayo de 2020, recibió
un llamado de un supuesto abogado y representante de ANSES, encargado de
tramitar el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Le dijo que necesitaba una
tarjeta de débito para que dos hermanos de la mujer pudieran acceder al
beneficio, ya que habían hecho un reclamo.
El 8 de junio pasado, la víctima fue a extraer
fondos del cajero automático y solo tenía $400 (pesos cuatrocientos), cuando
debía tener al menos, $20.000 (pesos veinte mil). En la entidad bancaria,
realizó la consulta correspondiente y le informaron que los fondos habían sido
transferidos.
Durante la investigación, el fiscal determinó que
la organización delictiva estaba compuesta por dos familias, quienes operaban
desde el Complejo Penitenciario 2, de Córdoba, conocida como la “cárcel de
Bouwer”, ubicada en el paraje “Alto El Durazno”, a la altura de Bower, sobre la
Ruta Nacional N° 36 de esa provincia.
Lucio Joel Blanco, Andrés José Mamonde y un
tercero, se encontraban entonces privados de la libertad y realizaron llamadas
a diversas provincias del norte argentino, haciéndose pasar por abogados de
Anses y lograban que las víctimas transfirieran fondos a sus cómplices de
confianza, todos familiares directos que no estaban privados de la libertad.
Según lo recabado por el GIS -Grupo de Investigación Sector 1B de la Policía de
la Provincia de Salta-, una de las hermanas de Mamonde, transfería el dinero a
otra hermana y la pareja de ésta, mientras que la madre del mismo acusado
transfería el dinero a otro de sus hijos. Ambas mujeres contaban con cuentas
bancarias temporarias para retirar el dinero.
Para acusarlos de integrar una asociación ilícita,
el Fiscal tuvo en cuenta que la banda contaría al menos con ocho integrantes,
que se asociaron con el propósito colectivo de delinquir, con parentesco y
vínculos entre sus integrantes. Utilizaban una línea telefónica para brindar
identidad ficticia y conseguir los CBU de las víctimas y tenían roles y
funciones bien designadas (personas que llaman telefónicamente y cometen el
ardid, personas que reciben el dinero por transferencias y en ocasiones
personas que retiran el dinero ilícito). Y se confirmó, además, la permanencia en el
tiempo, lo que demostró que no fue un hecho casual. Por el contrario, la
modalidad de estafas telefónicas se mantuvo en el tiempo porque la banda
delictiva operó mínimamente, por un periodo de siete meses de 2020, y
especialmente después de decretarse el Aislamiento Social Preventivo y
Obligatorio (ASPO) dispuesto por el Gobierno Nacional para mitigar la
propagación del coronavirus.
La investigación penal continúa, en pos de detener
e imputar al resto de la banda por la comisión del delito de estafa y
asociación ilícita en concurso real, en carácter de coautores.
BH