DDN. Al pie del cartel que indica
que "a 1500 metros de aquí funcionó el centro clandestino El Campito"
y que reclama "memoria, verdad y justicia" por los hechos que
sucedieron en los galpones que lo conformaron, se reunieron para conmemorar los
dos años de la señalización, familiares y compañeros de detenidos desaparecidos
que allí permanecieron cautivos ilegalmente, fueron torturados y muchos
asesinados.
José
Schullman, referente de DDHH, dijo: "Venimos a Campo de Mayo para resistir
el negacionismo, para exigir que se haga un sitio de memoria aquí y también
para decir que estamos hartos de los que defienden la impunidad de los asesinos
de un militante de 15 años llamado Floreal Avellaneda".
El
titular de la Liga Argentina por los Derechos Humanos recordó que Campo de Mayo
fue un lugar central, territorio propio de los militares. “Durante la dictadura
de Estado, el Campito era un descampado con galpones precarios, donde permanecían
los secuestrados y donde hubo un nivel de asesinatos casi total, se asesinaron
5 mil militantes y hubo muy pocos sobrevivientes”.
Mencionó
que desde hace 7 años se organizan viajes a Campo de Mayo y que en el 2019 se logró
que se lo señale como lugar de memoria para luego aprobar desde el gobierno de
Alberto Fernández la construcción de un sitio de memoria, cercano a un cruce de
ruta. El planteo ahora es que se dé cumplimiento porque “estos lugares no
pueden estar callados, son espacios de lucha y de resistencia”. “Para defender
la democracia necesitamos conquistarla y retrocediendo ante la derecha
judicial, económica y religiosa no hay posibilidad de hacerlo”, remarcó.
Fuente:
La Madre que las parió- FM Noticias 88.1 MHZ.
MP