DDN. La
científica jefa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Soumya
Swaminathan, dijo hoy que el organismo internacional podría reconocer la vacuna
rusa Sputnik V contra el coronavirus antes de finales de año.
"Existen algunos documentos legales que deben
ser firmados por ambas partes antes de que el proceso continúe", dijo
entrevistada por la agencia rusa RIA Novosti, y señaló que actualmente ese es
el principal impedimento para que la OMS apruebe el fármaco del Centro Gamaleya
de Moscú para uso de emergencia.
"Las autoridades rusas nos aseguraron que
estos documentos se firmarán muy pronto", indicó la científica.
Añadió que una vez que se haya completado este
proceso, "se reanudará la evaluación del expediente" de la Sputnik V,
"se reanudará el diálogo y, luego, se programará la inspección" de
rigor antes de otorgar el aval al inmunizante.
Swaminathan no dio indicios sobre posibles fechas
para estas inspecciones, pero sostuvo que tendrán lugar en breve.
"Si los documentos se firman en los próximos
dos días, después de lo cual se reanudará la evaluación, es altamente probable
que la inspección también tenga lugar hasta finales del año y el proceso podrá
ser completado", explicó.
A mediados de junio pasado, un grupo de expertos
de la OMS detectó irregularidades en la producción de Sputnik V en una planta
en Ufá (Rusia).
Según un documento publicado en el sitio web de la
OMS, la mayoría de las observaciones no están relacionadas con el proceso de
fabricación de la vacuna, sino con cuestiones de esterilidad y
medioambientales.
Los expertos no cuestionaron la seguridad de la
vacuna misma, pero a pesar de ello se tomó la decisión de paralizar todo el
proceso de validación de Sputnik V.
Poco después, el portavoz del presidente de Rusia,
Dmitri Peskov, afirmó que el fabricante de Sputnik V había corregido las
observaciones realizadas por la OMS sobre el cumplimiento de los requisitos
para producir vacunas contra el coronavirus.
En septiembre pasado, el subdirector de la
Organización Panamericana de la Salud, Jarbas Barbosa, anunció que la
aprobación del fármaco ruso por parte del organismo internacional se encontraba
suspendido a la espera de una nueva inspección de la planta del productor.
"Durante una inspección de una de las
fábricas que forman parte de la producción de Sputnik V, se comprobó que la
planta no estaba de acuerdo con la aplicación de Buenas Prácticas de
Manufactura (BPM)", dijo Barbosa.
Estas BPM son normas de procedimiento cuyo
objetivo es alcanzar determinados estándares de calidad en el producto final.
El código BPM fue establecido por primera vez en
1968 por los especialistas de la OMS. En la actualidad la mayor parte de estas
reglas se basan en normativas de la Unión Europea o de la llamada Conferencia
Internacional sobre Armonización, integrada por la propia UE, Estados Unidos y
Japón.
La certificación BPM tiene un carácter más
ramificado, así que algunos países, incluido Rusia, cuentan con sus propias
reglas regionales de procedimiento.
BH