DDN. Federico
Vilte, padre de Nahuel Vilte, el joven de 21 años asesinado el fin de semana en
el parque San Martín, denunció haber sido “abandonados” ya que, pese a la
presencia policial, nadie evitó la tragedia. Además, apuntó contra Javier Ponce,
dueño de 15 puestos según dijo, y que tendría vínculos con el área de Control
Comercial de la Municipalidad.
“Nahuel era un chico muy jovencito, él era
totalmente independiente. Vivía en la casa de su abuela, de mi mamá, pero era
un chico independiente”. Con esas palabras recordó Federico a su hijo,
destacando, además: “Él trabajaba, se preocupaba por lo que quería hacer. Tenía
muchos amigos, muchos conocidos, jugaba a la pelota. Era fanático de Peñarol,
se crió ahí, hizo las inferiores. De noche trabajaba en el boliche Balderrama,
era cadete. De día hacía cadetería en un consultorio”.
Según relató, momentos antes del lamentable hecho,
Nahuel se encontraba trabajando y llegó al parque luego de que le informaran
que Javier Ponce estaba agrediendo a su mamá y a su hermana. “En ese momento
Nahuel llegó, estacionó su moto, habló con su mamá y llega su hermana, Delfina,
con el ojo hinchado, que le habían pegado. Al ver eso, se fue a recriminarle. Salieron
ellos a pelear, por lo que me contaron. Supuestamente, en un primer momento
Nahuel lo volteó al asesino, sin armas, sin nada. Cuando se mete este Ponce mi
hijito estaba solo, se defendió, y hubo un tercero, que era empleado de ellos y
se metió. Le pegó una patada a Nahuel de atrás, y es cuando Ponce lo agarra de
la espalda, la parte de los brazos, y el asesino sin vergüenza este le da la
tocada con el cuchillo”, narró angustiado.
Además, denunció que, pese a los llamados a la
policía el personal que llegó al lugar no hizo nada para evitar lo ocurrido. “Siento
que a nosotros nos abandonó el Estado, nos abandonó la seguridad, nos
abandonaron todos, porque cuando Ponce fue a hacer problemas al carro se llamó
a la policía, y la policía llegó y se paró en el lugar de la mujer de Ponce, y
ellos señalaron para nuestro lado. Ellos se sentían que nosotros les hicimos
algo y nosotros no les hicimos nada. Vino la policía como queriendo decir que
nosotros estábamos incitando a la violencia a los otros y nada que ver. Llegaron
no sé cuántos móviles, les explicamos, les hicimos ver el video. Hubiesen dejado
un policía, dos policías que están caminando por el parque, por dónde sea,
ponerlos ahí y esto se evitaba”, aseveró.
“Cuatro veces llamamos a la policía- continuó-, y da
la casualidad que cuando yo no estaba justo llega mi hijo y justo le pegan a mi
hija. Pero esto, para mí, estaba todo preparado, porque ellos siempre fueron lo
mismo, siempre incitaban a los empleados a ser malas personas. Era un patrón
patotero. Siempre andaba con uno, dos o tres por atrás. Provocando, siempre
incitando a una violencia que antes de esta pandemia nunca hubo en el parque”.
Contó que “Javier Ponce tiene con su mujer, Alejandra
Quinteros, 15 o 16 puestos en el parque”, y agregó: “Ellos siempre dijeron ser
los dueños del parque, queriendo manipular a la gente. Te buscaban una roña y
los primeros que salían a dar la cara eran los empleados, las empleadas, como
títeres de ellos. Yo nunca tuve nada contra ellos. Si bien antes nos solíamos
saludar o cruzábamos unas palabras con él. El tema fue que nosotros refugiamos
en nuestra casa, con mi señora, a una pareja venezolana que también pusieron un
puestito en el parque porque el venezolano primero trabajaba para Quinteros. Hizo
su platita, vino su mujer de Córdoba, también trajo plata, pusieron un puestito
y a ellos no les gustó. Siempre estaban denigrando a la gente diciendo ‘muertos
de hambre’, ‘váyanse a su país’”.
“Nosotros no hicimos nada malo para que la gente
se enoje. Estoy en mi casa y estoy en mi derecho”, expresó Federico ante la
situación. Sin embargo, remarcó: “Tenemos que ir con la justicia porque
justicia por mano propia no se puede hacer”.
Lamentó, por otra parte, que se esté impidiendo a
los trabajadores continuar con su actividad en el parque San Martín. “En el
parque hay gente como yo, que necesita trabajar dignamente, diariamente. Yo soy
un trabajador independiente, trabajo de domingo a domingo. Es el día a día
porque hoy, como está la situación, está todo difícil”, sostuvo Vilte.
“Quiero justicia y que caigan todos los que tengan
que caer. El Estado nos dejó solos, esto se podía haber evitado. A mí no me
llamó nadie del gobierno, de la intendencia, el Ministro de Seguridad, nada ni
nadie”, expresó con malestar, y añadió: “Supuestamente, la Intendenta habló de
mafias, tendría que ver qué clase de funcionarios tiene, porque este tipo tenía
teléfonos del supuesto Director de Control, de uno, de otro. Este Ponce siempre
va a la Alvarado, entre las dos peatonales. Se tendría que investigar todo, a
mi hijo lo dejaron solo y a mi señora también. Espero que no se hable solo hoy
y mañana de Nahuel, que se siga hablando siempre porque esto no puede seguir
pasando”.
Fuente: Sapo de otro pozo – FM Noticias 88.a MHz.
BH