DDN. El 15 de
noviembre de 2006 Nicanor Guaymás realizaba un estremecedor relato ante el periodista Agustín Poma, de cómo los
militares enterraban cuerpos en el cementerio de la Santa Cruz durante la
última dictadura.
Nicanor Guaymás, relató durante esos tiempos que él era un empleado municipal
que trabaja en el Cementerio De La Santa Cruz desde hace 32 años, relató
algunas cuestiones vinculadas con el gobierno de facto, cuando era cavador de
fosas del cementerio.
Asimismo, explicó que durante el golpe, los militares iban de noche al predio
para enterrar en una zanja propia, a personas muertas. Siempre este tipo de
operativos se realizaban por las noches, afirmó.
Posteriormente, cuando terminó el gobierno de facto, se ordenó limpiar toda la
zona donde estaba la fosa, se sacaron las plantas de moras y las cruces y
después se pasó la aplanadora para borrar todo indicio. En tanto los cuerpos
deben seguir enterrados en el lugar aunque ya en la democracia un juez ordenó
hacer excavaciones para sacar a algunos cadáveres a pedido de sus familiares,
recordó Guaymás.
Al respecto, indicó que los cuerpos “no estaban muy deteriorados, pero se
descubrió que tenían balas”, según lo que pudo conocer. Además, después los
trabajadores del Cementerio fuimos a declarar al distrito Militar Salta,
agregó.
Asimismo, sostuvo que los operativos se realizaban bajo las órdenes de las
armas y los trabajadores debían cumplir las directivas emanadas de los
militares. Además “no enterraban a uno o dos cuerpos sino a varios”, sentenció,
Guaymás.
El hombre, destacó que si un juez en la actualidad le pide ubicar el lugar en
donde estaba la fosa común, él puede medianamente situarla.
Vale recordar que pasaron 15 años desde que Nicanor
realizó estas declaraciones.
"Es
una señalización muy importante como parte de una política a nivel nacional.
Estos lugares tienen mucho que decir y dar cuenta de todo lo que pasó. Que las
familias tengan un lugar para tener memoria sobre sus seres queridos, pero
también tienen que venir los jóvenes y los estudiantes", dijo el
secretario ejecutivo del Consejo Federal de Derechos Humanos, Agustín Di
Toffino.
El
funcionario explicó que "este lugar debe ayudar a educar sobre la
dictadura militar genocida, para educar en valores y principios en derechos
humanos".
La
secretaria de Derechos Humanos de Salta, Mariana Reyes, destacó el trabajo en
conjunto que se desarrolla de forma permanente con las organizaciones sociales
y consideró que "para no olvidar y para no repetir la historia, es clave
que nuestra generación y las que sigan sepan lo que ocurrió en este lugar, en
un momento muy triste y terrorífico que vivió Argentina".
Además,
compartió información sobre la agenda de actividades con la Secretaría de
Derechos Humanos de Nación que incluye, entre otras acciones, la reposición de
la cartelería del Sitio de la Memoria en El Gallinato, camino a la localidad
salteña de La Caldera, y la realización del Consejo Federal NOA de Derechos
Humanos.
"Nos
reuniremos junto a referentes de Derechos Humanos de la región y presentaremos
los avances del Plan Provincial de Acción en Derechos Humanos, que estará listo
hasta fin de año", finalizó la funcionaria
El
señalizado fue el sector C del cementerio de la Santa Cruz, donde se estableció
una fosa común en la que se depositaban los cuerpos de víctimas de la dictadura
que comenzó el 24 de marzo de 1976.
Los
sitios constituyen hoy, entre otros testimonios, prueba judicial en los juicios
por delitos de lesa humanidad.
En
1977, Julio Gamboa encontró en ese lugar el maxilar y restos de pelos de su
cuñada, Gemma Fernández Arcieri de Gamboa, secuestrada y desaparecida el 24 de
septiembre de 1976 junto a su marido, Domingo "Guilo" Gamboa.
Sobre
el cementerio rige una prohibición de innovar dictada el 16 de julio de 2020,
por el Juzgado Federal 1 de Salta, a cargo de Julio Bavio, en un trámite por
"averiguación de delito" iniciada por denuncia del odontólogo Manuel
José Costello, precisamente, en la que se pretende realizar relevamientos para
tratar de dar con restos humanos de aquella época.
Organizaciones
de Derechos Humanos, entre ellas HIJOS, la Asociación Lucrecia Barquet, la Liga
Argentina por los DDHH y la Asociación Coca Gallardo, junto a familiares de
Gemma Gamboa, destacaron la importancia de esta acción que vienen esperando
hace tiempo y que constituye un acto de justicia y reparación´.
P.C.P.