DDN. Como
cada 29 de octubre, se conmemora hoy el Día Mundial de la lucha contra el
Accidente Cardiovascular (ACV). El doctor Emilio Benítez, presidente de la
Fundación Lucens, habló sobre la enfermedad, los síntomas a los que se debe
estar alerta, y lamentó que aún no logran que se trate un proyecto de ley que
busca garantizar la cobertura de tratamientos por parte de las obras sociales.
El profesional explicó que el accidente
cerebrovascular “es una enfermedad devastadora, es la primera causa de
discapacidad y la segunda causa de muerte”. “Si bien el estrés tiene una fuerte
incidencia como factor de riesgo, como inductor de la presión arterial, hay que
entender que es una enfermedad que hay que prestarle atención, que hay que
entender los factores de riesgo para evitarlos, hay que reconocer los síntomas,
por lo cual venimos luchando hace mucho tiempo”, expuso.
Indicó que “si sabemos reconocer los síntomas,
podemos llegar a tiempo al tratamiento”, y amplió: “Depende de muchos factores.
En el interior no se cuenta con todos los elementos necesarios, y en Capital
tenemos todo, tenemos todas las alternativas de tratamiento. Pero para eso
necesitamos que el paciente llegue a tiempo”.
Asimismo, recomendó hace uso de la aplicación desarrollada
desde la propia fundación, lanzada el año pasado y con reconocimiento
internacional, que explica los síntomas de manera didáctica e indica qué es lo
que hay que hacer. Además, se refirió a “las cinco C”, la sintomatología que
permite detectar a tiempo un ACV y prevenir sus consecuencias: “Cefalea, es un
fuerte dolor de cabeza, intenso; Cuerpo, debilidad e inmovilidad de un solo
lado del cuerpo, puede ser el brazo solo, la pierna solo, pero es unilateral; Confusión,
pérdida del habla, trastorno de la orientación en tiempo y espacio; Caminata,
que es un trastorno del equilibrio; y Ceguera, que es la pérdida repentina de
una parte del campo visual, hay una zona que uno ve negra de repente”.
“No son síntomas que puedan pasar desapercibidos.
Sin embargo, la gente los minimiza y pierde tiempo. Cada minuto cuenta, son
neuronas que se mueren, y si se pasa esa ventana no hay nada para hacer, no hay
cómo ayudar al paciente”, advirtió Benítez al tiempo que aclaró que “no es alta
la proporción de accidentes cerebrovasculares que provocan convulsiones, un
cuadro que alguna vez la mayoría de nosotros hemos visto o escuchado”.
En esos casos, señaló que “cuando el paciente
pierde el conocimiento por una convulsión, lo ideal es ponerlo de costado para
evitar que ante un eventual vómito pudiera broncoaspirarse, evitar que se
golpee la cabeza y esperar que llegue un servicio de ambulancia y lo traslade
al hospital”. N tanto, si el paciente repentinamente no puede hablar, siente
debilidad en alguna de sus extremidades, no hay ninguna medida que se pueda
hacer para cambiar su cuadro, por lo que se recomienda llevarlo de forma
urgente a un hospital que cuente con un tomógrafo. “Llevarlo a la salita para
demorar y perder minutos para que salga un médico clínico, que probablemente no
tenga tanta avidez en un ACV, y seguir perdiendo el tiempo, es justamente lo
que no necesitamos. El consejo es cárguelo en su auto y llévelo urgente a un
lugar que tenga tomografía”, aseveró.
Explicó también que “hay dos tipos de ACV, el
isquémico y el hemorrágico”, y remarcó que es la tomografía el estudio que orienta
para determinar cuál es el cuadro del paciente, ya que los tratamientos son
diametralmente opuestos. “Si no hace una tomografía no puede hacer nada para
ayudarle, como médico”, dijo y agregó: “El ACV no es hereditario, hay cierta
asociación familiar con algunos factores de riesgo, como la hipertensión o la diabetes,
pero no pasa por ahí”. Hábitos tóxicos, arritmias, son otros factores de riesgo.
Proyecto de
ley
El profesional se refirió, por otra parte, al
proyecto de ley que vienen impulsando, por ahora sin éxito, para poder contar con
“una ley de accidente cerebrovascular que contemple todas sus aristas, que las
obras sociales cubran el tratamiento endovascular, que viene después de que
fracasa la droga”. Justamente, explicó: “Hay dos tipos de tratamientos, uno que
es con drogas, y tenemos tres o cuatro horas para actuar. Y otro, que es el
endovascular, que Lucens trajo la técnica a Salta hace más de 15 años, y creó
los servicios en los hospitales públicos. Permite navegar por las arterias,
llegar hasta el lugar de la obstrucción y sacar el coágulo”.
“El tema es que ese tratamiento no está
contemplado y las obras sociales no lo cubren- continuó Benítez-, y porque
utiliza material exportado y el dólar está como está. La gente tampoco puede
cubrirlo con la urgencia que uno tiene, estamos hablando de minutos, de horas. Lucens
viene luchando hace mucho tiempo por esto, golpeando muchas puertas, pero
siempre dándonos de narices. Ese proyecto está frenado porque hay otras
urgencias”.
Igualmente, destacó que se ha logrado contar con
los materiales de urgencia para un tipo de ACV que es muy letal, que es el
aneurisma cerebral. “Ahora, en el hospital público, gracias a la gestión del
servicio nuestro, fundamentalmente del servicio nuestro, este Ministro nos
escuchó y ahora podemos tener esos elementos en carácter de urgencia”, remarcó.
Y amplió: “Lo que es el ACV isquémico, la trombectomía
endovascular está totalmente acéfala de cobertura. Entonces, esa ley trataba no
solamente de que estén contemplados todos los tratamientos, sino que también
haya una visión integral de medidas de prevención, concientización, y para
aquellos que no pudieron llegar a tiempo, que puedan tener una rehabilitación
como la gente, porque es fundamental y no tenemos comprensión de lo importante.
Que la obra social autorice ocho sesiones por mes, como si esto fuera una
artritis de la cadera, es que no estamos entendiendo las cosas. La única chance
que tiene un paciente con ACV es estar desde las ocho de la mañana hasta las
ocho de la noche, durante, por lo menos dos o tres meses rehabilitándose, y eso
no lo tenemos”.
De acuerdo con lo que precisó el profesional, en
base a los últimos estudios que se conocieron “se produce un ACV cada 9 minutos
en todo el territorio de la Argentina”, resaltando, además, que estadísticamente
el adulto mayor es el que está más expuesto a sufrirlo.
Fuente: Hora 7 radial – FM Noticas 88.1 MHz.
BH