DDN. “Existen
pruebas de que el efecto de la pandemia causada por el coronavirus es
desproporcionadamente mayor en ciertas comunidades: personas negras o
racializadas, pueblos originarios, personas apátridas, trabajadores golondrina,
personas que tienen alguna discapacidad y mujeres, especialmente aquellas que
pertenecen a alguno de los grupos anteriores”, afirma el encabezado de una
denuncia presentada ante el Comité para la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación Racial (CERD) de Naciones Unidas (ONU).
El documento firmado por el CELS y más de una
decena de organizaciones internacionales, afirman que los efectos de esta
distribución son directos y que incluye la probabilidad de contagiarse el
virus, como así también la falta de información adecuada y oportuna en
diferentes idiomas; las medidas de prevención, y el fallecimiento de millones
de personas. Pero también hay efectos indirectos: “cuando estas comunidades se
ven empujadas a una pobreza aún mayor y a formas contemporáneas de esclavitud,
son víctimas de violencia o sufren secuelas psicológicas desestabilizantes”,
señalan.
Entre las cifras preocupantes, subrayan que los
países más pobres apenas recibieron el 14% de dosis prometidas y que, en
África, sólo el 5,8% de sus habitantes fueron inmunizados. Hacen un fuerte
llamamiento a levantar las barreras de propiedad intelectual en todas las
tecnologías médicas relativas al COVID-19, ya que esta situación junto a la
falta de implementación de transferencia tecnológica, los países denunciados
“están violando la Convención Internacional para la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación Racial, una convención de derechos humanos ratificada
por casi todos los países del mundo”.
Entre los firmantes se encuentran, además del
Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Alianza Africana (African
Alliance); el Centro para los Derechos Económicos y Sociales (Center for
Economic and Social Rights); Grupo por los Derechos de la Minoría (Minority
Rights Group), Oxfam International y Campaña de Acción por el Tratamiento
(Treatment Action Campaign). La petición fue coordinada por la Red Global de
Abogados de Movimientos (de Movement Law Lab) y Red-DESC, y cuenta con el apoyo
de SECTION27 y otras organizaciones.
“Sostenemos que la resistencia que oponen los
Estados demandados a las exenciones generales del TRIPS (y su implementación)
desde que fueran propuestas hace un año, obstaculizan los avances que podrían
haberse logrado en lo que respecta al incremento de la provisión global y el
acceso equitativo a las vacunas y otras tecnologías médicas para combatir el
COVID-19”, despliega la presentación
El llamamiento al CERD fue presentado en la
antesala del encuentro que mantendrá éste organismo el próximo 15 de noviembre,
en una sesión de una semana, que coincide con la reunión ministerial de la
Organización Mundial del Comercio (OMC) el 30 de noviembre. “La reunión
ministerial de la OMC es una oportunidad clave para resolver el estancamiento
de un año sobre la propuesta de romper el control del monopolio empresarial de
tecnologías sanitarias para la COVID-19 mediante la concesión de una exención a
los ADPIC”, afirman desde el CELS.
Argentina
dona vacunas a países empobrecidos
Las autoridades nacionales de nuestro país son
conscientes de la desigualdad en el reparto de dosis contra el COVID-19, de ahí
surgió la iniciativa oficial de enviar 891 mil dosis a las cinco naciones que
fueron relegadas en la distribución: África, Asia y el Caribe. Enviarán 450.000
dosis a Mozambique; 500.000, a Vietnam; 18.000, a Santa Lucía; 11.000, a San
Vicente y las Granadinas, y 2000, a Dominica. El Ministerio de Salud de la
Nación se encargó de subrayar que el país cuenta con la cantidad de dosis
necesarias para continuar la campaña de vacunación, que ya reúne a casi 90
millones de dosis.
BH