DDN. El
relato de Cristina Ércoli integra el libro web
"Nosotras en Libertad", que reúne las historias de más de 200
expresas políticas en la cárcel de Devoto.
Ércoli recordó que fue secuestra en La Pampa en 1.975 y
que en ese tiempo hubo una fuerte organización de las compañeras que aportaban
sobre su vida fuera de la cárcel y desarrollaban sus conocimientos e ideologías,
con diversas fracciones políticas y paritarias.
“Teníamos clara la unidad frente a los represores y cuando salimos en libertad la sostuvimos”,
expresó y agregó: “Todas somos conscientes que el movimiento de mujeres en
Argentina ha ayudado a tejer, no sin dolor y lágrimas, una agenda llena de
transformaciones políticas y culturales trascendentales que repercuten en todos
los ámbitos de la sociedad argentina. Y aún podemos afirmar en el mundo, desde
la fuerza y la resistencia de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, hasta las
leyes como la de Identidad de Género y el Matrimonio Civil entre personas de
igual sexo y géneros”.
Mencionó que según un instructivo del legajo
encontrado en la cárcel, a las mujeres las sindicaban como “las activistas de
la época que discutían de igual a igual con los varones, entendiendo también de
igual a igual en temas de política y de organización”. “Éramos el grupo
represor”, agregó, para luego decir que eran estas las características que se
remarcaban para enfrentarlas con la sociedad.
Lamentó en tanto que “la derecha de la Argentina, con
sus distintos nombres propios, haya tomado el discurso de los derechos humanos,
de la libertad y no hablen de una sociedad que debe estar organizada para hacer
cumplir la ley y para pedir por la ampliación de derechos”.
En tanto, destacó que “las feministas hemos retomado raíces
muy profundas e históricas”, mientras que indicó:
“Elaboramos un proyecto de Interrupción Voluntaria del
Embarazo (IVE) y lo presentamos por primera vez en el Congreso Nacional en
2007. Transcurrió mucha agua bajo el puente y muchas veces volvimos a presentar
nuestro proyecto porque perdía estado parlamentario y nadie lo trataba. Hasta
que en el año 2018 una marea verde llenó las calles, los pueblos y tuvo
tratamiento y media sanción en la Cámara de Diputados. Lamentablemente, el Senado,
integrado por una mayoría vetusta y “antiderechos” -aunque solo por ocho votos-
nos negó a las mujeres de nuestro país el derecho a decidir sobre nuestro
propio cuerpo.
En 2019 volvimos a presentar nuestro proyecto de IVE,
revisado y actualizado a través de un trabajo federal y estamos poniendo todas
nuestra fuerzas para que sea Ley en el 2020. La interrupción voluntaria de un
embarazo es un acto de autonomía sobre el cuerpo. Y ese posicionamiento
político del feminismo argentino y latinoamericano boga por la emancipación de
las mujeres y los Estados están llamados a garantizar que se realice en forma
digna y segura”.
Fuente: Piquete y Cacerola- FM Noticias 88.1 Mhz.
MP