DDN. Amad indicó que el Tribunal
Oral Federal N° 2 hizo lugar al pedido de las defensas de los diputados que
solicitaron la nulidad del juicio porque no había sido informados de la traba
de la litis de la acción civil. “Desde el día que fueron admitidos como actores
civiles hace cuatro años, ellos no movieron los papeles siendo que les
corresponde la carga del impulso en materia civil a la persona que interpone.
En virtud de eso, hicieron lugar a la nulidad los señores jueces y la bajaron a
primera instancia”, expresó y consideró que serán más de dos meses la
resolución del proceso.
El fiscal remarcó que la querella busca condenas penales, al
igual que el fiscal, y no resarcimientos civiles. Además de estos actores,
existían actores civiles que deben presentarse en el expediente penal y del
mismo modo que se litiga en sedes civiles, se impulsa el proceso. Este es el
punto que no se cumplió y llevó a la nulidad. Los querellantes, el actor civil
y Amad estuvieron en desacuerdo de la decisión del juzgado, aunque admitió que “los
señores jueces tienen razón”.
“Ellos pretenden un resarcimiento civil y en la sentencia,
si estas personas se las condenara, también se los condena en el tema civil y
se debe fijar una indemnización. Toda la defensa que puedan hacer no es
completa, razón por la cual hay una pata que le está faltando a la mesa y así
lo resolvieron los señores jueces”, dijo.
Amad informó que la hipótesis de trabajo que realizó el
Ministerio Público Fiscal reunió los elementos necesarios para ir a juicio, y
que si esto se replica en las audiencias los acusados “tienen responsabilidad”.
“Cuando en una provincia un señor gobernador o un intendente
de una ciudad importante tiene en sus manos o cree tener entre sus manos un
conflicto social que desborda a la policía social, todos piden ayuda al
ministro de seguridad, tal como ocurrió en el sur hace poco. En este caso, el
gobierno nacional le manda, por así decirle, efectivos de una fuerza de
seguridad para un gobernador para que en teoría ponga paz donde no la hay. La
otra parte, es el efectivo envío de tropas. Un ministro de seguridad le dice al
jefe de gendarmería que envíe el destacamento móvil más cercano, que tengo
entendido era Santiago del Estero. Los señores gendarmes salieron a cubrir con
su deber”, expresó.
El fiscal sostuvo que hay una “serie de cosas que serán
ventiladas en el juicio”, y remarcó que no puede evaluar la prueba si no han
sido producidas. “Si de la investigación, de los testigos, o de algún documento
que se ventile en el juicio surge la responsabilidad de otras personas llámese
gente superior de Gendarmería Nacional o gente que ocupara los ministros de
justicia o de seguridad que hubiesen tenido conocimiento directo de esta
situación, no les quepa la menor duda que voy a actuar en consecuencia”,
aseguró.
“El problemas de las órdenes o de estas instituciones
castrenses que tienen una verticalidad que se respeta a rajatabla, una cosa es
impartir una orden y otra cosa es impartir una orden sabiendo que es imposible.
No le puede decir vaya a la luna y tráiganme una pierda, es imposible. Si a
sabiendas que no había medios o que los medos estaban mal o que no era posible
trasladar a las personas humanas hasta un conflicto, si el superior sabía del
estado de esos vehículos y se prueba en juicio, tiene responsabilidad”, dijo.
Fuente: Sapo de Otro Pozo – FM Noticias 88.1 MHz
LS