La denuncia fue realizada en marzo de 2019 y la madre
de las víctimas denuncia irregularidades en el proceso judicial. “Nos sentimos
abatidas por tanta injusticia porque las que somos víctimas somos nosotras”.
De acuerdo con lo que indicó la mujer, todo inició
el 14 de marzo cuando su hija, hoy de 19 años, realizó la denuncia por abuso
sexual. Además, aclaró: “No solamente es la causa de mi hija mayor, sino
también de mi niña de 12 años”. “El cargo era por el vínculo porque él vivía en
el domicilio, era el padrastro de mis hijas. Nosotros nos habíamos casado en el
2019 y la tortura para mi hija empezó en el 2020, a mediados de septiembre, el 11
de septiembre. Ella dijo inclusive el día que comenzó la tortura para ella
hasta marzo del 2021 que fue donde habló. Se cansó y explotó, él ya me venía
haciendo maltrato a mí y ese día explotó porque me golpeó, me dejó golpeada, y
se fue. Ella decidió hablar porque no soportaba más su maltrato”, relató
conmovida.
Según señaló, la causa fue caratulada como abuso
sexual simple y, aunque el fiscal a cargo pidió que se cambiara, esto no
ocurrió. “No fue simple, porque él venía abusando hace varios meses. (El fiscal)
Había pedido al juez que cambie la carátula y no le dieron lugar, parece,
porque la condena fue solamente de cuatro años y medio”, lamentó.
Y agregó: “Me pareció muy raro que desde marzo
pusimos la denuncia, se adelantó el juicio de un día para el otro cuando ellos
nos mandaron a decir con la abogada que querían llegar a un arreglo, que él
reconocía los cargos de abuso sexual, no así de abuso sexual con acceso carnal.
Él quería solamente tres años y medio, y quería solamente darme una compensación
económica que nosotras rechazamos rotundamente. Inclusive, cuando fuimos a dar
nuestras declaraciones, siempre le dejé en claro al juez que nosotras no
queríamos ninguna compensación económica porque, en realidad, no hay ninguna
compensación al daño que le causó a mis hijas”.
Continuó así con su cuestionamiento al proceso
judicial al señalar: “El día antes, el fiscal me dijo que le iban a dar 8 años,
al otro día cambio y me dijo 7. La abogada de nosotras renunció a las 8 de la
mañana ese mismo día y nosotros, anteriormente, ya le habíamos dicho que no
íbamos a recibir su servicio y que estábamos buscando un abogado de Ciudad
Judicial. Se tardaron en contestar. Después, cuando fueron, le exigieron a mi
hija, porque eso es lo que pasó, la entraron a ella sola adentro, entre el
fiscal y un abogado más que era de ahí, le exigieron, para seguir el juicio,
que ella tenía que renunciar al querellante. Mi hija renunció al querellante
porque ella quería su juicio”.
En este punto, señaló que se encuentran
solicitando un abogado para poder apelar. “Nosotras estábamos confiadas con
todas las pruebas que se presentaron. Teníamos la prueba de mi hija menor de la
cámara Gesell; teníamos la palabra de la psicóloga de nosotras, que hace 8
meses estamos en tratamiento familiar; teníamos la misma psicóloga de él de
Ciudad Judicial. Dijo que él, en síntesis, odia a las mujeres y que no está
apto para estar en la sociedad. El médico que atendió a mi hija dijo muy claro
que tenía una lesión y como que ellos la hicieron a un costado a esa opinión
del médico de Ciudad Judicial. Después trajeron a otro a dar una cantaleta que
era lo mismo, pero cambiado a favor de Casimiro”, detalló con malestar la madre
de las víctimas.
“Nosotras sufrimos. Ese día sentimos el poder que
se tiene cuando uno tiene plata. Te das cuenta en ese momento. Estaba sola, estábamos
solas las dos porque somos mujeres”, expresó sumamente angustiada. Además,
puntualizó: “Nosotros ya habíamos presentado como prueba, inclusive, una carta
de puño y letra de él donde le confesaba a mi hija que la amaba. Esa carta nunca
se presentó, por eso abandonamos a la abogada, por desconfianza y porque, al último,
nos pedía un monto que no lo podíamos pagar”.
En medio de su denuncia, recordó que Rafael
Casimiro es delegado de ATE por Cerrillos, y amplió: “Él seguía cobrando su
sueldo porque en el gremio sigue teniendo la tutela gremial. Supimos por varias
partes que lo estaban ayudando. No sabemos si realmente el gremio lo estará
ayudando, o no sé quién más. Pero consiguieron un montón de cosas e inclusive,
hasta ahora, nos siguen provocando a los familiares, siguen publicando cosas en
contra de nosotras, diciendo que somos violentas y nosotras en ningún momento
fuimos a increpar”.
“Ellos vinieron acá a increpar en mi barrio y los
vecinos me dijeron, porque los vecinos acá son todos solidarios, me conocen-
agregó-. Esto que pasó es algo que es real, que nos está doliendo y estamos
sufriendo porque nos duelen todas las cosas que escriben y que publican en
contra de nosotras, que estamos solas”.
Aseguró que ninguna autoridad se contactó con
ellas desde la denuncia, solo una trabajadora del Polo de la Mujer. “Se me
acercó ayer una señora del Polo de la Mujer porque estábamos solas. Nos dijeron
que nos van a conseguir un abogado para poder apelar porque nosotros tenemos la
prueba del acceso carnal del médico y los psicólogos de allá todos hablaron a
favor de mi hija”.
“Mi hija hizo una carta cuando la familia de él me
empezó a amedrentar, el hermano de él fue a querer golpear al padre de mi hija.
Ella se sintió muy abatida y decidió hablar. Escribió una carta y la subió a
Facebook contando lo que había sucedido. Ella intentó suicidarse porque ya no
aguantaba más”, aseveró la madre de la víctima y manifestó conmovida: “Es algo
muy doloroso lo que vivió y lo que sigue viviendo porque la familia de él no
deja de acosar, sigue increpándonos por los medios, más por un medio de
Cerrillos que lo apoya porque es familia. Nos sentimos abatidas por tanta
injusticia porque las que somos víctimas somos nosotras”.
“Determinó el juez algo que no era justo y me
pareció muy raro que el fiscal, que dijo delante de todos que a la hora que iba
a dar el veredicto el juez él iba a estar presente, después, cuando vino el
juez, que fue al mediodía, ya no estaba el fiscal, nos dejaron solas y me pareció
muy raro. Nos dejaron solas, y eso me pareció injusto. El fiscal tenía que
haber estado ahí, peleando por nosotras, pidiendo apelación porque no era justa
la condena. Inclusive, hace dos meses mi ex esposo puso la denuncia de mi niña,
la más pequeña, que ella habló y dijo lo que él le hizo. No se adjuntó al
juicio, dijo que se va a hacer otro juicio. Queremos que se haga justicia, que
Rafael Eduardo Casimiro pague por lo que hizo, porque no es justo”, concluyó
entre llantos la mujer.
Fuente: Todas las voces todas – FM Noticias 88.1
MHz.
BH