Myriam Sánchez es madre de Vanina, una joven que a
sus tres años fue diagnosticada con una cardiopatía congénita e hipertensión
pulmonar irreversible. Ante su situación de salud, debe medicarse con una droga
específica que Incluir Salud- ex PROFE- no le está proveyendo, aun cuando la
justicia ya se lo ordenó.
La mujer recordó que desde 2015 la justicia federal
ordenó a la obra social, a partir de un amparo, cumplir con la prestación del
servicio suministrando a la paciente la medicación que requiere. Sin embargo,
constantemente le presentan inconvenientes.
“Ella (su hija) tiene una gran cantidad de pastillas,
más de 400 comprimidos para respirar por mes. Uno de ellos es Usenta (Bosentán)
de 125 miligramos. Es imprescindible para su hipertensión pulmonar irreversible.
El diagnóstico es la muerte súbita si no lo tiene”, advirtió Sánchez.
“Desde el 2015 iniciamos tres veces, a través de
la Fiscalía Federal, acciones contra Incluir Salud. Camina un tiempo y
desaparecen las cosas- denunció la mujer-. Ahora están todos en feria, no hay
un juez de turno, así que estamos en las mismas”. “Cada 30 días tengo que estar
suplicando que llegue el remedio. Ahora no está y me mandan cualquier cosa, y
el único remedio que ella resiste es el Usenta. Ya probaron un genérico y casi
se murió”, aseveró.
Se trata de una medicación que la joven debe tomar
diariamente, dos veces por día, por lo que una caja de 60 comprimidos le dura
un mes. Sin embargo, expuso: “Me están debiendo desde el 21 de diciembre. El 21
de enero tendría que llevar la nueva receta, pero qué voy a llevar si no me dan.
Le quedan 3 o 4 pastillas”.
“De ahí llamaré a Pieve, les pasaré la tarjeta de
invitación al velatorio”, manifestó con dolor la madre de Vanina, al precisar
que cada caja de la medicación tiene un costo de 475 mil pesos. “Venimos desde
año peleando por el mismo tema, esto es lamentable”, cerró angustiada.
Fuente: Todas las voces todas – FM Noticias 88.1
MHz.
BH