El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF)
designó este viernes como directora ejecutiva a la abogada especialista en
derechos humanos Natalia Federman, quien fue elegida de manera unánime para
impulsar y trabajar en políticas públicas en materia de ciencias forenses.
"Es un honor y un privilegio incorporarme al
EAAF y contribuir a liderar su labor en favor del derecho a la verdad y al
duelo, la dignidad de las personas muertas y el acceso a la justicia”, afirmó
Federman según un comunicado de prensa del organismo.
Federman fue elegida por el directorio de la
institución de manera unánime en una búsqueda abierta que se inició luego de
que su antecesor, Luis Fondebrider, dejara su puesto en 2021 para trasladarse a
Ginebra, donde ahora dirige a los equipos forenses del Comité Internacional de
la Cruz Roja (CICR)".
La nueva directora recordó que el EAAF "nació
en los primeros años de la transición democrática argentina para dar respuesta
a las familias de víctimas de desaparición forzada" y que este viernes
trabaja "globalmente en desapariciones producidas en procesos migratorios,
en situaciones de crimen organizado, por femicidios, catástrofes naturales o
como el resultado de rutinas burocráticas que impiden la identificación de
personas muertas".
"El Equipo se caracteriza por mantenerse en
la vanguardia científica y tecnológica para dar respuesta a estas nuevas
demandas, sin olvidar la cercanía con las víctimas y sus familiares. Me
propongo que esta forma de trabajar impregne el modo en que se piensan las
políticas públicas en materia de ciencias forenses a nivel nacional e internacional",
agregó.
Federman es abogada egresada de la Universidad de
Buenos Aires (UBA), doctorada en Derechos Humanos, y con una trayectoria de 20
años de trabajo en la investigación y lucha contra la impunidad de los delitos
cometidos durante la última dictadura militar argentina, tanto desde
organizaciones de la sociedad civil como desde diferentes ámbitos estatales.
Además, investigó el sistema de identificación, la
gestión administrativa de las personas muertas sin identificación y su impacto
en la desaparición de personas en la Argentina contemporánea y, en ambas
problemáticas, Federman viene trabajando de manera articulada con el EAAF.
La nueva directora ejecutiva inició su carrera en
el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), y participó en los trabajos de
desclasificación de información sobre violaciones a los derechos humanos en
Argentina, incluida la llevada adelante desde la Unidad Fiscal de Investigación
dedicada al atentado contra la AMIA.
Asimismo, fue Directora Nacional de Derechos
Humanos del Ministerio de Seguridad argentino desde donde, a partir de un
pedido de colaboración del EAAF, implementó un plan de entrecruzamiento masivo
de huellas dactilares de víctimas de desaparición forzada durante el período
1974-1983 con las de personas enterradas sin identificar en ese mismo período
en el país, que permitió 80 identificaciones por vía documental.
Por su parte, la miembro fundadora y directora
para Centro y Norte América del EAAF Mercedes Doretti aseguró que el trabajo
del organismo "es interdisciplinario" desde su fundación y destacó
que la incorporación de Federman "permitirá profundizar esa articulación
impulsando políticas públicas y mayor presencia en mecanismos internacionales
de justicia”.
El EAAF trabaja desde 1984 en la Argentina en
"la búsqueda, identificación y determinación de causa de muerte de
víctimas de desapariciones forzadas". Con el tiempo extendió su campo de
acción e intervino en casos en los que la ciencia forense jugó un rol central
en conocer la verdad sobre lo ocurrido como la identificación de la fosa
clandestina en la que había sido enterrado el “Che” Guevara en Bolivia, la
reautopsia de Salvador Allende y Pablo Neruda, la exhumación de las víctimas de
la Masacre de El Mozote (en El Salvador), y la investigación de los 43
estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos, entre otros.
En la Argentina, además de todo el trabajo para identificar
a las víctimas de la última dictadura militar, el EAAF fue el eje central de
los trabajos de identificación de combatientes argentinos caídos en las Islas
Malvinas, que estaban enterrados como NN en el cementerio de Darwin.
En sus 37 años, el EAAF trabajó en más de 60
países incluidos Etiopía, Croacia, Kurdistán, Iraq, Zimbabue, República
Democrática del Congo y Filipinas.
BH