De cara al debate en el Congreso por el acuerdo con
el Fondo Monetario Internacional, el economista José Castillo- docente y dirigente
de Izquierda Socialista y del Frente de Izquierda Unidad- aseguró que se viene “un
sendero muy duro de ajuste”. Además, advirtió que “parte de la reducción del
gasto también va a tener que ver con las transferencias del Estado nacional a
las provincias”.
Castillo destacó que “la realidad es que Argentina
firmó un nuevo acuerdo con el Fondo”, para luego recordar que “todos los
acuerdos con el Fondo, desde que existe, o todos los firmados por la Argentina,
sin excepción, siempre han sido planes de ajuste y que entregaron la política
económica a la auditoría del Fondo”. Mencionó así los casos de Ecuador y de países
del este de Europa. “El deudor más grande que tiene el Fondo, después de la
Argentina, es Ucrania”, subrayó.
Puntualmente, remarcó que “el acuerdo es para que
la Argentina pague la deuda con este organismo, de 45 mil millones de dólares,
más intereses”. “Sumando todo, son 50 mil millones de dólares que la Argentina
va a tener que pagar- advirtió el economista-. Lo que hizo la Argentina es
correr los vencimientos un par de años. A partir del año 2026 empiezan,
ferozmente, los vencimientos. De acá al 2026 hay pago de intereses, no es que
no se paga nada. De acá al 2026 hay vencimientos de aproximadamente mil
millones de dólares por año y después ya viene una montaña indescriptible”.
De acuerdo con lo que indicó, “en la práctica, va
a obligar a una nueva renegociación”. Al respecto, alertó: “Para eso, la
Argentina se compromete a una fortísima reducción del déficit fiscal, y esto
traducido es una baja del gasto social, lo tenemos que decir con todas las letras”.
Esta reducción “está muy focalizada en los
tarifazos”, señaló Castillo para luego destacar: “A fines de enero, el gobierno
había dicho que no va a haber tarifazos. Tres horas después, dos funcionarios
del Fondo Monetario Internacional dijeron que una parte importante de la
reducción del déficit fiscal se tiene que lograr reduciendo los subsidios a las
tarifas y los servicios públicos privatizados”.
Asimismo, recordó que “el gobierno había dicho que
el aumento tarifario no iba a superar el 20%”. Sin embargo, “ayer, sin tener
muchos datos, se sabe que no va a ser así porque se plantea una segmentación
que no termina de estar claro cómo va a ser”. “Se dice explícitamente que el
aumento para los sectores que recibirían la tarifa social, que no está claro cuáles
son, el aumento va a ser del 22%. Hay una nebulosa zona intermedia donde van a
tener aumentos de más del 40%. O sea, por encima de cualquier incremento
salarial que se está discutiendo este año. Después está la famosa tarifa plena,
con aumentos que pueden llegar al 200%, que de nuevo no se sabe quién va a
quedar incluido”, observó con preocupación.
Siguiendo con su análisis, sostuvo que “en nuestro
país es muy alto el costo en subsidios”, y agregó: “Una salida podría ser que
las empresas privatizadas, que en la Argentina están ganando millonadas y
brindando horribles servicios, sean ellas las que tengan que asumir ese costo. Pero
no. Lo que se dice es que esas empresas van a seguir ganando lo mismo que hasta
ahora, se baja el subsidio y esto se traslada al usuario”.
“Se ha hablado de una especie de falso federalismo,
y esto es un ajuste generalizado, que va sobre todo el país. Parte de la
reducción del gasto también va a tener que ver con las transferencias del
Estado nacional a las provincias- puntualizó el economista-. Creo que este es
el punto más importante de un acuerdo que dice que la Argentina tiene que hacer
un brutal ajuste este año, bajando el déficit fiscal al 2,5. Pero otro el año
que viene, bajando al 1,9, y otro el año que viene bajando al 0,9 para llegar a
un supuesto déficit 0 en el 2024”.
Las
reformas
“Llegar a eso no se hace sin un ajuste mucho más
grande, y es acá donde aparece esto que está en las sombras. Todos los acuerdos
con el fondo exigen tres reformas estructurales, reforma jubilatoria, reforma
laboral y reforma fiscal”, aseveró Castillo antes de ahondar en los detalles
del plan que se llevaría adelante a partir del acuerdo.
En lo que refiere a la reforma jubilatoria, señaló:
“Esto se le escapó al gobierno, saltó a la luz el 12 de febrero. El gobierno dice
que no va a haber reforma jubilatoria, y algo de reforma jubilatoria ya está habiendo
desde el momento en que, para empezar la negociación con el Fondo en diciembre
de 2019, se cambió la fórmula de reajuste jubilatorio y, en la práctica, los
jubilados terminaron perdiendo los años 2020 y 2021. Pero la reforma
jubilatoria va mucho más a fondo”.
En tal sentido, explicó que el Fondo pide la
reducción de los regímenes especiales, y añadió: “En la Argentina, el 90% de la
gente cobra la mínima. Es decir, cobra una jubilación de indigencia. Hay un
sector que cobra más, pero la gran masa de los que cobran más son los docentes,
los trabajadores de Luz y Fuerza y otros sectores más son los únicos que cobran
los regímenes especiales, que cobran la jubilación que tienen que cobrar. Cobran
el 82% de lo que estaban trabajando. Lo que se quiere hacer es liquidar esos
regímenes especiales para que todo el mundo termina cobrando jubilaciones de
miseria”.
A su vez, recordó que “el otro gran tema es
aumentar la edad jubilatoria”. Al respecto, subrayó: “Es optativo entre
comillas, en la práctica no lo es. Reventar el sistema jubilatorio tiene como
objetivo que después vuelva a aparecer aquello que vimos en los ’90. Con
jubilaciones de ultramiseria, se hará propaganda sobre los trabajadores activos
ofreciéndoles algún régimen de jubilación privada”.
Sobre la reforma laboral, observó: “La conocemos,
es un caballito de batalla de muchos sectores concentrados de la economía para
superexplotar, aún más, a los trabajadores para que los productos para la
exportación sean más baratos y haya más dólares para pagar la deuda”.
En materia de reforma fiscal, afirmó que “es,
básicamente, reducir los impuestos, pero los que van a los sectores de mayores
recursos. No es reducir el IVA, es reducir esos impuestos porque se sostiene que
el gasto público en la Argentina, que es más o menos el 40% del PBI, tiene que
bajar al 25”. Para que eso pase, esto tiene que ser una tromba de ajustes”,
advirtió.
“Eso es lo que se viene. Me da la sensación de que
lo que hace el Fondo Monetario Internacional al firmar este acuerdo, que es de
mediano plazo y que salta de un gobierno a otro, es poner ahora énfasis en el
ajuste. Este gobierno se ve obligado a ajustar muchísimo y ese ajuste lo va a
terminar deslegitimando absolutamente”, opinó Castillo frente al preocupante
panorama.
“Este gobierno cae en el próximo período electoral,
viene un gobierno de características más de derecha y con ese gobierno se hace
la renegociación con el Fondo que, ahora sí, introducirá públicamente la
reforma laboral, fiscal y jubilatoria- aseguró-. No van a firmar mañana una
reforma jubilatoria, quedará pendiente a discutir. Dentro de dos años van a
decir ‘estudiamos y hay que hacerla’”.
Respecto al debate del acuerdo en el Congreso,
recordó que la Constitución Nacional prevé este paso por el recinto. No
obstante, añadió: “Esto nunca ha sucedido, siempre el Poder Ejecutivo se las
arregló para no pasar por el Congreso y arreglar directamente. En el último
período se sacó una ley más explícita”.
Consideró “correcto que se discuta en el Congreso”,
aunque luego aclaró: “El acuerdo con el FMI no va al Congreso. Se va a una
especia de escribanía, dice ‘apruébase’ o ‘no apruébase’. Lo que se les está
diciendo a los legisladores es que voten a favor”. “Quórum va a temer, puede
darse que se termine aprobando con más abstenciones que votos a favor. Sacando la
votación explícita del Frente de Izquierda, la mayoría, lo que está diciendo,
no es un voto en contra”, anticipó Castillo para quien el acuerdo contará con abstenciones
por parte del kirchnerismo como también por parte de Juntos por el Cambio.
Estas últimas “para ensuciar la discusión”, según opinó.
“Queda la duda de lo que va a pasar con senadores.
Puede estirarse un poco más a posteriori del 22”, agregó Castillo y fue tajante
respecto a que se avizora “un sendero muy duro de ajuste”.
Fuente: Hora 7 radial – FM Noticias 88.1 MHz.
BH