DDN.
El Gobierno nacional tomó la decisión de cerrar “hasta nuevo aviso” el registro
de las ventas al exterior de harina y aceites de soja. El precio de los
alimentos, tanto a nivel local como internacional, creció considerablemente en
los últimos meses.
La resolución fue
comunicada ayer tarde mediante un documento firmado por Javier Preciado Patiño,
subsecretario de Mercados Agropecuarios del Ministerio de Agricultura, en la
cual se expresa que “habiendo recibido las correspondientes instrucciones del
ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca” se pone “en conocimiento del Sector
Exportador” que la comercialización hacia el exterior de un determinado grupo
de productos agropecuarios “quedará suspendida a todos sus efectos”.
Según se indicó, el
cierre del registro de exportaciones DJVE (Declaraciones Juradas de Ventas de Exportación)
apunta a evitar que las aceiteras continúen anotando negocios.
La medida pondría al
Gobierno ante la posibilidad de un choque con el principal núcleo exportador
del país, representado en al menos diez empresas exportadoras nucleadas en
Ciara-CE, que se enfrentaron con el gobierno de Mauricio Macri y quien era su
ministro de Agricultura, Luis Etchevere, al eliminar el diferencial histórico
de las retenciones.
El 30 por ciento de
las exportaciones de este año corresponden al complejo sojero, que en 2021
había aportado 9.000 millones de dólares al fisco, mientas se estima que la
eliminación del diferencial pueda redundar en otros 400 millones, aunque todo
depende del volumen final de las exportaciones.
El ministro de
Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, confirmó días atrás que analizan reforzar
el fideicomiso de trigo, creado en principio para asegurar el abastecimiento y
precio de 800.000 toneladas de trigo para alimentos básicos como fideos secos y
harina, que se encuentran incluidos en el programa Precios Cuidados.
La aceleración del
precio internacional del trigo, que llegó a superar los US$ 400 desde el inicio
del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania -países que representan casi el 29%
de las exportaciones mundiales del cereal-, generó también tensiones en el
precio de la bolsa de harina de trigo 000 que venden los molinos a las
panaderías.
En declaraciones
radiales, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, recordó que a
mediados de febrero "acordamos con los panaderos y molineros el precio del
pan francés en un rango de $ 220 a $ 260 el kilo con una bolsa de harina a $
1.300", y que "ese acuerdo se está resquebrajando".
"Hoy el
fideicomiso para asegurar el precio de la harina y fideos con 800.000 toneladas
de trigo es insuficiente con esta suba de precios", remarcó el secretario.
Asimismo, la portavoz
de la Presidencia, Gabriela Cerruti, aseguró que se están estudiando
"todas las soluciones posibles" para evitar un impacto inflacionario
de la suba del precio internacional del trigo.
Durante su viaje a
Estados Unidos, el ministro de Economía, Martín Guzmán, manifestó en una conferencia
su preocupación sobre el alza de los precios internacionales producto de la
suba de los alimentos y del combustible, una situación que comenzó el año
pasado en plena pandemia y que se vio agravada por la invasión de Rusia a
Ucrania, dos de los principales productores de gas, petróleo y cereales.
Fuente: Nuevo Diario
MP