Previo al debate en el Senado por el acuerdo con el
Fondo Monetario Internacional, el senador nacional Sergio Leavy ratificó su
posición a favor. Además, reconoció que quedaron por fuera del proyecto los artículos
que establecían “las cosas en las que no podía avanzar el Fondo”.
El legislador confirmó la convocatoria para mañana
en el Senado para tratar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. “Ayer
tuvimos dictamen de comisión. El reglamento dice que hay siete días para
tratarlo una vez que tenga dictamen. Pero como tenemos dos tercios dispuestos a
apoyar el proyecto, se acortan los tiempos y mañana a las 14 estamos convocados
por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para tratarlo y no caer en
default el 24 de este mes”, anticipó.
“Estamos con los tiempos cortos, después lo tiene
que ver las autoridades del Fondo Monetario Internacional para aprobarlo y, a partir
de ahí, la Argentina entrará en una refinanciación de la deuda monstruosa que
nos dejó Mauricio Macri y todo su equipo”, agregó Leavy al tiempo que recordó
que “semejante endeudamiento de 44 mil 500 millones de dólares no ha dejado
nada que pueda mejorar la calidad de vida de los argentinos”.
Para graficarlo, precisó que el monto “alcanzaba para
hacer 9 autopistas entre Salvador Mazza y Tierra del Fuego”. “El tramo de la
ruta 9 entre Vaqueros y la Caldera está licitada en 1400 millones de pesos, 7
millones cuesta arreglarla, y acá el endeudamiento es de 45 mil millones de
dólares. Estamos hablando de cifras que por ahí no nos entran bien en la cabeza”,
dijo.
En este punto, consultado sobre la posición de
algunos legisladores oficialistas en contra del acuerdo, sostuvo: “Yo no quiero
pagar una deuda que no nos benefició, no me interesa, no tengo ningún tema
ideológico que quiera hacerlo. Por supuesto que en Cambiemos están desesperados
por aprobarla porque con esto volvemos a tomar la misma deuda que ellos habían
tomado y blanquearíamos su situación en parte. Ellos creen que se puede
blanquear, nosotros vamos a seguir judicializando esta situación”.
“Estuvo por encima el tema ideológico y no la
responsabilidad- continuó el Senador-. Hoy somos gobierno y si entramos en
default no vamos a poder importar ningún medicamento, no vamos a poder ingresar
vacunas, no pueden ingresar autopartes. Estamos en un gran problema y
claramente tenemos la obligación de arreglar con los usureros”.
En este contexto, y ante el rechazo que genera una
posible suba de las retenciones al maíz, soja y trigo, aseguró que “no es un
tema ni siquiera monetario”. “En el año serían 400 millones de dólares, no
cambia mucho nuestros ingresos nacionales. Pero les sirve mucho a los
argentinos”, remarcó. Advirtió que “si el precio de la harina trepa a los
precios internacionales, seguramente vamos a tener que pagar un precio del pan
inaccesible para nuestra gente”.
Así las cosas, aseveró: “La gente de Cambiemos
está dispuesta a ayudar a algunos exportadores, porque ni siquiera a esa
retención la van a pagar directamente los productores. Y, a partir de ahí,
seguramente el pueblo argentino se va a privar de todos los derivados de la
harina. Vamos a estar muy atentos para que el tema de los precios no repercuta
en la canasta familiar de los argentinos”.
La letra
chica
Sobre los detalles del acuerdo y las presiones por
parte de la oposición, el legislador señaló: “Ellos presionaron, sacaron todos
los articulados. Dejaron un solo artículo en el cual deja a nuestro gobierno sin
la posibilidad de que haya pasado por el Congreso todo lo que pensamos hacer
con el Fondo Monetario Internacional. Estaba bueno que quede reflejado, por
ejemplo, que no va a haber ningún ajuste a los jubilados, que no vamos a ir por
los trabajadores por el ajuste. Eso estaba en la ley. Ahora quedó el artículo
N°1 donde faculta al Ejecutivo a hacer las negociaciones con el Fondo. A nosotros
nos interesaba que figure en el acuerdo. Las
cosas en las que no podía avanzar el
Fondo quedaron afuera”.
Asimismo, afirmó: “En ningún momento Cristina
habló con nosotros pidiéndonos que estemos a favor o en contra, tampoco el
gobierno nacional. Hoy los legisladores están libres, liberados para poder
decidir”.
“A mí no me gusta pagar la deuda de otro, menos si
no la podemos usar en beneficio de los argentinos. Es una deuda que nadie
quisiera pagarla, pero somos parte de un Estado”, insistió Leavy. Y agregó: “Si
un gobierno elegido por el pueblo decide esto, nosotros sabemos que podemos
accionar judicialmente, para eso está la justicia. Espero que estén a la altura
de las circunstancias para que judicialmente y, si es posible, económicamente,
la devuelvan todos aquellos que se han fugado ese dinero. El fondo reconoce que
nada de lo que estaba planteado como meta se cumplió ¿por qué siguieron
depositando?”.
Finalmente, y ante el contexto de crisis, sostuvo:
“Si el gobierno no baja la inflación, habremos fracasado como gobierno. Esto nos
da mucha previsibilidad, aunque hay un entorno internacional complicado. Depende
de muchas variables, pero la verdad es que es una deuda pendiente que tenemos
como gobierno y tenemos que bajar la inflación mínimamente a un dígito
anualmente y que los argentinos mejoren los ingresos de sus salarios y tener la
posibilidad de vivir mejor”.
Fuente: Hora 7 radial – FM Noticias 88.1 MHz.
BH