DDN. En uno de los casos más
resonantes de la provincia, en 2016 Juan Carlos Gómez Paz fue condenado a 11
años de prisión por el crimen de Javier Trogliero, un hecho cometido en 203 en
el marco de una reunión de amigos.
Ahora, en la Sala V del Tribunal
de Juicio comenzó la audiencia de debate seguida contra Gómez Paz por los
delitos de coacción agravada (dos hechos), privación ilegítima de la libertad
agravada por el uso de violencia y por ser la damnificada una persona a la que
se le debe respeto particular y portación ilegal de arma de fuego, todo en
concurso real.
La audiencia unipersonal es
presidida por la jueza Mónica Faber.
El imputado fue denunciado por su
expareja, por hechos ocurridos en enero de 2021. La damnificada refirió que al
momento de los hechos se encontraba separada del acusado, pero seguían
residiendo juntos.
Aclaró que, en 2016, Gómez Paz
había sido condenado a once años de prisión por el delito de homicidio simple
(hecho ocurrido en 2013) y que se encontraba bajo el régimen de libertad
condicional con tobillera de la Unidad del Arresto Domiciliario por Monitoreo
Electrónico (UADME).
La denunciante relató que el 2 de
enero de 2021 comenzó una discusión con el imputado y él la echó de la casa,
cerró la puerta con llave y las guardó. Prosiguió agrediéndola y ella llamó al
Sistema de Emergencia 911. Cuando él lo advirtió, le mostró un arma de fuego
que tenía en la cintura y le dijo que si llegaba la policía le iba a meter un
tiro y luego se quitaría la vida. Ante esto, la damnificada optó por llamar nuevamente
al 911 para pedirles que no fueran a su domicilio.
Seguidamente, la denunciante
llamó a un vecino que acudió en su ayuda. Llamó a la puerta, desde afuera, y
habló con Gómez Paz para calmarlo. Entonces ella pudo salir con sus hijos y le
comunicó lo sucedido a un móvil policial que se encontraba en la esquina.
Posteriormente, el acusado le
envió mensajes y fotos del arma, amenazándola.
Está previsto que la audiencia se
extienda hasta el próximo 31 de marzo.
Una
historia de violencia
Javier Trogliero murió el 1 de
junio de 2013 como consecuencia de las puñaladas que le asestó Gómez Paz en una
pelea que se desató en el marco de una reunión de amigos en una casa del barrio
El Huaico, en la zona norte de la ciudad de Salta.
Por este hecho Gómez Paz fue
juzgado y condenado por homicidio simple. El hombre reconoció que apuñaló a
Trogliero pero siempre sostuvo que lo hizo en defensa propia.
El dueño de casa, Mario Del
Barco, y otro amigo, Sebastián Guitián, fueron imputados y juzgados por
encubrimiento, pero en el debate fueron absueltos por su estrecha amistad con
el autor del homicidio. Tras el ataque los hombres escondieron la sevillana con
la que Gómez Paz le asestó cuatro estocadas a la víctima cuya familia siempre
entendió que tuvieron una participación más activa en el desenlace de esa
noche.
El caso tuvo una gran repercusión
porque Trogliero era conocido en la ciudad, y porque llamó la atención particularmente
la estrategia de la defensa que intentó cargar responsabilidades en la víctima.
La condena a Gómez Paz fue
confirmada en 2017 por el Tribunal de Impugnación. En el voto mayoritario, los
jueces señalaron que solo tenía lesiones leves que ni siquiera eran compatibles
con golpes de puño o similar y eran "opuestos a la versión brindada por el
acusado” de que atacó a Trogliero en defensa propia.
MP