DDN. En conferencia de prensa, el
procurador general de la provincia, Pedro García Castiella, informó el avance
en torno a la investigación de la causa de las estafas por parte de la financiera
Ríos & Asociados.
Confirmó que hay personal
policial involucrado con diferentes roles y desde donde se filtraron datos de
uno de los investigadores que sufrió amenazas y solicitó seguridad de fuerzas
federales para su protección y la de sus familiares. "Se detectó un
sostenido trasvasamiento, una ocupación de roles de captación, de participación
y colaboración con esta compañía financiera de sectores y elementos de la
Policía de la Provincia en esta actividad ilícita. Nos encontramos con determinados miembros de
la institución policial confundidos con la organización", señaló y aclaró
que en ningún momento desde la Fiscalía se hizo referencia al jefe de Policía,
Miguel Mariano Ceballos.
Las declaraciones de Castiella se
realizaron en una conferencia de prensa junto a la fiscal de la Unidad de
Delitos Económicos Complejos, Ana Inés Salinas Odorissio, y el fiscal penal 2
Ramiro Ramos Ossorio.
En ese marco, el procurador
indicó que se actuó de oficio ante lo que consideró una réplica de lo que pasó
antes en Buenos Aires con el sistema Ponzi, un esquema de negocios que promete
ganancias a quienes invierten sus ahorros, que se desploma cuando dejan de
ingresar nuevos participantes. "Es
tremendamente dañosa para los intereses de la sociedad, dado que el sistema
adquiere una velocidad geométrica, a tal punto que en poco tiempo podría haber
perjudicado a cien mil personas”, explicó.
En tanto, Castiella respaldó al comisario
Juan Ramón Miranda, y cuestionó que se pretenda desplazarlo, cuando fue
asignado en el cuerpo de investigadores fiscales mediante los instrumentos
correspondientes, exigiendo en ese sentido que continúa en sus funciones. “Las
explicaciones respecto de la urgencia por remover al oficial Miranda de estar
al frente del equipo de investigaciones del CIF, las tiene que dar el Jefe de
Policía y eventualmente el Ministro”, señaló.
Por su parte, la fiscal Ana Inés
Salinas Odorissio precisó que la financiera operaba por fuera de la ley, con un
nombre inexistente y que movía una importantísima cantidad de dinero.
Dijo que la filtración de
información, por parte de personal policial, hizo que algunos implicados se
dieran a la fuga ante de los allanamientos, aunque hay detenidos e inclusive se
procedió al secuestro de dinero. Son cuatro las personas que continúan fugadas
con la mayor parte del dinero de las víctimas.
Agregó que hay secuestradas hasta
el momento 3 mil carpetas, algunas con más de un contrato, cerca de 16 millones
de pesos y vehículos. “El Ministerio Público, a través de las fiscalías, tiene
la mirada puesta en la víctima con el objetivo primordial de que pueda ser
resarcida del daño”, destacó Salinas Odorisio.
Haciendo nuevamente uso de la
palabra el procurador general reflexionó que es en estos casos en los que surge
la necesidad de contar con una policía judicial y remarcó que “los investigadores
tienen que poder hacer su trabajo en paz y como corresponde”.
Finalmente,
García Castiella pidió no desviar el foco en la gravedad que significa la
investigación, a una estrategia mediática de pretender reducir y desviar la
atención al comisario Miranda que no tiene nada que ver y no ha formado parte
de la investigación que ha llevado al punto de tener que solicitar detenciones
y allanamientos.
MP