En las últimas horas, desde la Fundación PAPIS emitieron
un comunicado rechazando el archivo de la causa que investigaba la
responsabilidad de la justicia por el caso de Franchesca Colque, la menor de 2
años que falleció tras ser otorgada la guarda a su madre.
Lucrecia Miller, presidenta de la fundación PAPIS,
explicó que la investigación se inició de oficio por la fiscala N°2, y agregó: “El
tema es que esa nena estaba en poder de esa mamá a partir de una determinación de
las funcionarias de Familia y las Asesoras de Menores (la jueza de Familia,
Mercedes Cabrera, y las asesoras Noelia Pérez de González y Gabriela Cardón)”.
En esta línea, cuestionó que en estos casos “sigue
predominando la función de abogado dentro de la órbita de protección de los
niños”, y analizó: “No necesariamente debería ser así, esto no es solamente una
cuestión legal. Está en el medio la vida de esta niña y de muchos niños. La
muerte de Franchesca era evitable en la medida que cada uno de los funcionarios
que intervino hubiera cumplido su función”.
Asimismo, destacó: “Desde hace dos meses estamos
ejerciendo como una mesa interdisciplinaria que nos hemos constituido para hacer
el seguimiento de causas que tienen a niños, niñas y adolescentes como usuarios
del sistema. Creemos que hay que tomar muy en serio el ejercicio de esa función”.
“Vemos falencias que han conducido a la muerte de
esta nena”, aseveró Miller señalando que la menor pesaba 9 kilos cuando murió. “Mientras
estuvo en poder de la madre esta nena fue deteriorándose. Todo el tiempo que
estuvo en poder de la madre, que la había abandonado un año antes. Nunca estuvo
con la madre, solamente los 9 meses de embarazo. Apenas nacida, la abuela se
hace cargo del cuidado de la nena”, subrayó.
Y añadió: “Creemos que en esos 11 meses que estuvo
en poder de la madre nadie hizo control, sino se hubieran dado cuenta de que esta
nena estaba marchando hacia la muerte. Nadie hizo nada, eso nos preocupó y nos
hemos puesto en esta mesa”. Adelantó así que se constituirán como amicus curiae
para aportar elementos en el seguimiento de estas causas. “Es el tercer niño
que muere bajo la órbita del estado”, recordó con malestar.
Sin embargo, destacó que en los casos anteriores
se llevó el caso a un jury a los funcionarios judiciales actuantes, no así en
el caso de Franchesca. Al respecto, manifestó: “No entendemos como en este
caso, en donde también hay una niña muerta y una serie de evidencias de que no hubo
el seguimiento necesario. Nos llama la atención que tan livianamente hayan
pasado a archivo la causa. No es una cosa personal, sino un aporte para
repensar el sistema acorde a este público tan delicado. Porque el niño es el
más desvalido de todos los humanos”.
“Nos hemos opuesto a ese pase a archivo, hemos
argumentado una serie de nuevos elementos que no han sido considerados. Nos da
a pensar que esto no ha sido hecho con la profundidad y seriedad que requiere
el caso, estamos hablando de que hay una niña muerte. Y es una muerte que se
debería haber actuado si se hubiese actuado en consonancia con la situación de
riesgo”, observó y señaló que se trata de un riesgo que también vive su madre quien,
opinó, podría haber sido asistida también.
Por otra parte, cuestionó que “cuando intervienen
a partir de la denuncia de una escuela, jamás devuelven información a la
escuela para saber cómo continuar con ese niño que ha sido advertido en la
escuela con signos de maltrato”. Aseguró que “la escuela ve truncado su interés
de ayudar a los niños”.
“El caso Franchesca tiene que servir para que el
sistema de protección integral en nuestra provincia haga una autoobservación de
cuáles son los puntos que deben ser fortalecidos. Para que todas las
intervenciones con niños víctimas de violencia tengan una mejor canalización
que les garantice una calidad de vida acorde a lo que los niños requieren. Que
por lo menos haya un registro de que acá hubo una muerte por un mal
funcionamiento de la justicia, para que no vuelva a pasar”, enfatizó la titular
de la fundación.
Hizo hincapié, además, en la necesidad de trabajar
en el desarrollo e implementación de políticas tendientes a cuidar la salud
mental de niñes y adolescentes. “Hay que tomar conciencia que la pandemia no ha
pasado, ha dejado secuelas tremendas no solamente en la salud biológica. No se
ha cuidado la salud emocional en niños, adolescentes y en docentes. Creemos que
esto debería ser política educativa, parte de un diagnóstico que hiciera el
Ministerio de Educación”, puntualizó.
Fuente: Hora 7 radial – FM Noticias 88.1 MHz.
BH