DDN. Rubén Hoyos lleva una semana
encadenado. El vecino de Tartagal inició
el miércoles pasado la medida de fuerza para reclamar por su despido del sector
de limpieza del Poder Judicial.
El hombre asegura que la decisión
es una represalia por haberse organizado junto a sus compañeros para pedir
mejoras salariales y que se garanticen derechos laborales.
“Sigo encadenado en ciudad
judicial, sin respuestas de la empresa, con el apoyo de mis compañeros que
tuvieron que ingresar a trabajar acompañados por escribanos, ya que también
tenían amenazas de despido”, exclamó Hoyos, para luego insistir en que son
muchas las irregularidades de la relación laboral con la firma, los sueldos son
precarios, el aguilando se pagó en cuotas e inclusive se informa que los
empleados trabajan 5 horas diarias cuando en realidad son 8.
Fuente: Sapo de otro pozo-FM
Noticias 88.1 Mhz.
MP