El proyecto
titulado “Licencia estudiantil por violencia o discriminación de género u
orientación sexual” fue presentado hace dos años por el consejero superior
estudiantil de la Facultad de Humanidades, Juan Pablo Vásquez, en
representación de la agrupación estudiantil VOCEs, actual conducción del Centro
de Estudiantes de esa facultad.

El proyecto
estipula que las licencias de este tipo serán otorgadas de forma inmediata a
través de los Decanatos de cada Facultad por un plazo de 30 días corridos. La
misma podrá prorrogarse por igual periodo por única vez, y excepcionalmente
podrá otorgarse un tiempo mayor en caso de que la situación sea de mayor
gravedad, para resguardar la salud física y psíquica del solicitante.
El único
requisito para solicitar la licencia es la presentación de una denuncia
policial o judicial que de cuenta de la situación. El tratamiento se hará a
sobre cerrado, manteniendo en resguardo la identidad de la víctima.
La licencia
contempla la posibilidad de modificar los horarios de cursada para la víctima y
en caso que se coincida con el denunciado, arbitrar los medios para resguardar
a la denunciante. Además, no afectará la condición de alumno regular ni elimina
el resto de licencia que puedan solicitarse según el actual régimen, ni se computarán las inasistencias de la víctima en caso de encontrarse en pleno cursado.
La
Universidad Nacional de Salta se convierte en una de las pocas Universidades
Nacionales que cuentan con licencias de esta índole. En otras provincias, se reglamentaron
licencia solo en facultades, pero no a nivel universitario. Además de la UNSa,
las universidades que contemplan esta posibilidad para las estudiantes son la
Universidad de Tres de Febrero y la Universidad de Córdoba.
LS