En el marco del Día Mundial del Parkinson, el
neurólogo Facundo Tomas habló sobre la enfermedad que afecta a 1 de cada 100
personas mayores de 60 años, con mayor incidencia en hombres y con una fuerte
carga de predisposición genética.
El especialista señaló que se trata de
enfermedades que tienen una base genética, por lo que la prevención “es un poco
compleja”. “Nacemos con esa predisposición. Teniendo la base genética, la
prevención sería un poco difícil”, dijo, aunque aclaró que existen factores
externos que pueden evitarse para reducir el riesgo.
Así, indicó que los microtraumatismos repetidos de
cráneo, observados en boxeadores y otros deportistas, favorecen la aparición de
la enfermedad. Igualmente, insistió: “Existe mayor riesgo, combinado con esa
predisposición genética”.
En detalle, explicó que “son neuronas que se van
muriendo, por decirlo de alguna manera, y en ciertas áreas del cerebro se empieza
a producir un déficit de un transmisor, que es la dopamina”. “Son los
transmisores que producen esta neurona, y empiezan a aparecer todos los síntomas,
sobre todo motores que son los más conocidos como la rigidez, el temblor y la
lentitud en los movimientos”, describió.
Como recomendación, destacó la importancia de
mantener una vida sana, realizando actividad física, conservando hábitos
saludables, una dieta equilibrada, evitando el tabaquismo y el alcohol. “Es una
actividad que afecta mucho el movimiento. Entonces, todo lo que hagas para
mantenerte activo, no estar con sobrepeso, reduce el riesgo de estas
enfermedades”, subrayó Tomas.
En lo que respecta a la incidencia de la
enfermedad, señaló que se da en dos grupos. El más común es el parkinson esporádico,
que aparece por arriba de los 60 años y se da en 1 de cada 100 personas. En
tanto, el parkinson juvenil, se da netamente por predisposición genética en
pacientes por debajo de los 40 años, aunque es un poco menos habitual. Además,
la enfermedad es más frecuente en hombres.
En Salta, se calcula que son aproximadamente 1000
las personas que lo padecen. A nivel mundial son unas 6 millones y se espera
que se dupliquen las cifras para 2030, teniendo en cuenta que se está
prolongando la esperanza de vida. “Con la predisposición genética uno siempre
tiene la esperanza de que se pueda evitar, pero hasta el momento no hay una
forma de evitar que esto pase”, lamentó.
Consultado sobre los tratamientos, el especialista
explicó que la enfermedad puede ser controlada a través de medicación que se
emplea para suplir el déficit de dopamina. Aunque existen métodos neuroquirúrgicos
y otras terapias coadyuvantes como fisioterapia, hidroterapia, “y todo lo que
ayude al movimiento del paciente, más allá de la medicación”.
“No suma tenerle miedo, hay que ocuparse y
pre-ocuparse. En el momento que uno empieza con esta enfermedad hay que saber
que hay muchas cosas por hacer y siempre está la esperanza de la investigación
porque se está buscando una cura. Cuando uno tiene síntomas hay que consultar
rápido porque hay muchas cosas que uno pueda hacer de entrada”, puntualizó.
Fuente: Hora 7 radial – FM Noticias 88.1 MHz.
BH