Mientras se desarrolla en el Congreso la discusión por
una nueva Ley de Alquileres, desde Salta advierten que desde el sector
inmobiliario se busca apurar el debate para beneficio propio. “Falta mucho
debate y dijimos que tanta prisa no nos pueden poner en el día de hoy para
derogar ni suspender una ley que nos ha costado cinco años de debate conseguir”,
señalaron.
“La gente de poder, que puede tomar decisiones,
quiere derogar esta ley que nos ha costado cinco años de debate”, aseveró
Natalia Soraire, referenta de la Unión de Inquilinos de Salta, quien afirmó que
la misma beneficia a inquilinos. “La gente se deja llevar mucho por los medios
de comunicación que desprestigian esta ley, y nosotros creemos que avanzar en
un derecho no es malo, sino que es beneficioso para el sector. Hace mucho
tiempo nadie lo contemplaba. En la Cámara de Diputados, hace 40 años no se
hablaba sobre alquileres”, dijo.
Asimismo, recordó que la actual ley fue aprobada durante
el gobierno de Mauricio Macri, y señaló al respecto: “Cuando nos sentamos a debatir,
ellos pusieron cláusulas. Por ejemplo, lo que más nos perjudicó como poner al
Banco Central para que se tome el índice (de actualización)”.
“Creemos que este debate tiene que llevar tiempo
porque tiene que beneficiar a ambas partes, tanto al sector propietario como al
inquilino, sin beneficiar tanto al comercio inmobiliario”, subrayó y agregó: “Cuando
hablamos del sector propietario, no hablamos tanto del negocio sector
inmobiliaria, porque ellos lo ven como un negocio al acceso a la vivienda”.
“Nosotros lo vemos como un derecho humano-
continuó Soraire-, y los propietarios lo ven como un ingreso más a su casa,
algunos propietarios que tienen dos viviendas. Son los que están en guerra con
la Ley de Alquileres y con Inquilinos”.
En este punto, aclaró: “Eso no pasa con un montón
de propietarios que tienen 10 o 15 casas y que se las administra una
inmobiliaria. La lucha viene con el tema de las Inmobiliarias, que toman la
vivienda como un negocio”. “Las Inmobiliarias administran la vivienda a muchos
empresarios y juegan con la necesidad. La Ley no es mala, hay cosas que hay que
modificar, pero hay cosas que no queremos retrotraer”, enfatizó.
Con la decisión de “no dar un paso atrás en
derechos adquiridos”, las organizaciones de inquilinos buscan mantener firmes
puntos como la duración de los contratos. Al respecto, Soraire recordó: “Cuando
peleamos esta ley hablamos de 7 años, por lo menos, de contrato, más que nada
en ciudades grandes como el conurbano, en donde toda la familia se tiene que
mudar de localidad para conseguir un alquiler. No quisieron y se arregló por 3,
se subió un año más nada más a los contratos, y está bueno porque al inquilino
no le hace pagar cada vez que se renueva el contrato”, detalló y consideró necesario,
también, modificar en Salta el pago de la comisión inmobiliaria, hoy a cargo
del inquilino.
Perspectiva
de género
La representante del sector se refirió también a
la necesidad de incorporar perspectiva de género en la ley. “Sé las cuestiones
que pasamos las mujeres a la hora de alquilar con infancias. Uno de los
requisitos muy grandes es la no aceptación de niños, y para nosotros es una
discriminación muy grande”, sostuvo denunciando que también se ven impedidas
para acceder a un alquiler quienes integran el colectivo LGBTIQ+ ya que “no les
alquilan por su identidad sexual”.
“Las Inmobiliarias se tienen que capacitar con la
Ley Micaela porque son un negocio. La Cámara Inmobiliaria maneja mucho poder.
Hay muchas personas que debaten y son todos varones, y pasa con eso que tienen
el poder de acceso a la vivienda y no tienen la realidad que muchas mujeres
pasamos por no cumplir requisitos, porque nos hacemos cargo de la casa solas”,
amplió al respecto.
Siguiendo con su análisis, remarcó que “no hubo un
organismo de regulación”, y añadió: “Durante estos dos años, el gobierno nacional
no implementó bien la Ley de Alquileres, por ejemplo, con los alquileres
sociales. Se desprestigia tanto, pero no hay ni organismos que hagan cumplir la
ley. Hace dos años hemos presentado un proyecto de una Defensoría de Inquilinos
en el Concejo Deliberante, en la Secretaría de Derechos Humanos provincial, y
todavía no hemos tenido respuesta. No hay una correcta implementación, n desde
el gobierno nacional ni desde el gobierno provincial”.
“Falta mucho debate y dijimos que tanta prisa no
nos pueden poner en el día de hoy para derogar ni suspender una ley que nos ha
costado cinco años de debate conseguir”, sostuvo Soraire al tiempo que apuntó: “Creo
que están muy apurados desde el sector comercio de viviendas. No les funciona
la ley porque beneficia al inquilino. Ellos están más apurados con que se
modifique para su propio beneficio”.
“Ellos están defendiendo a sus clientes y nosotros
estamos defendiendo que ninguna persona se quede sin vivienda. Todavía en una época
en que no se ha terminado la pandemia, la economía no ha mejorado en la
Argentina, sigue empeorando, el acceso a la vivienda está imposible, el precio
de la vivienda está imposible. Se paga el 60% del salario. No te alcanza para
comer, no te alcanza para vivir, es una locura. La canasta mínima, pagando
alquiler y demás, tiene que ser de 140 mil pesos por familia”, aseveró la referenta
y cerró: “Te ponés a ver todas las locuras que proponen desde el sector
comercio y decís ‘no estás contemplando que en la Argentina hay gente que hoy, un
gran porcentaje, quizás el 70% de las personas, trabajan en negro’”.
Fuente: Somos tierra – FM Noticias 88.1 MHz.
BH