En medio del escándalo que en envuelve a la iglesia
católica salteña, Juan Carlos García, uno de los denunciantes del ex cura
Emilio Lamas por abuso sexual, consideró que la denuncia contra el Arzobispo
Cargnello y la falta de pronunciamientos al respecto, pone en evidencia sus
vínculos con el poder.
“Hace dos años venía diciendo la actitud que tiene
Cargnello. Creo que ya está el camino del final”, sostuvo García, integrante de
la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos. Remarcó que “Cargnello
siempre tuvo esa mirada violenta, indiferente”, y recordó la forma en que
fueron recibidos por el junto a Carla Morales. “Fue un momento como si se
encontrara con dos amigos, y nuestra situación era de pedir ayuda, de que la
iglesia reaccione. Nunca me voy a olvidar cuando me dijo ‘y flaco, quizás no te
creyeron’, como si no le importara nada”, relató.
Aseguró que “siempre fue de esa manera y no un
tipo contenedor, que te escucha”. “Siempre salían los comunicados de él
diciendo ‘me solidarizo con las víctimas, les vamos a dar una reparación’. Y
nunca salió absolutamente nada, ni un llamado”, cuestionó.
Según analizó, “acá se ve la interna de la
iglesia”. “Por un lado, curas buenos, sanos, que cumplen la doctrina-
puntualizó-. De la otra parte, los sacerdotes que son pedófilos, que abusan a
menores y que siguen haciendo misa y son encubiertos o protegidos”.
“La iglesia, acá, se ha puesto al descubierto a
través de las congregaciones. Un día, en una conferencia de prensa, se
acercaron dos personas de civil. Nos dijeron ‘nosotras somos mojas, no
queríamos que se notara. Venimos a dar nuestro apoyo porque conocemos una
historia’. Lo cuento ahora porque ellas me pidieron, por favor, que resguarde
su identidad y que no salga lo que ellas comentaron”, agregó García.
Y añadió: “Dijeron que conocían casos como esos y
que nos iban a acompañar a nosotros. Hasta el momento la Red no existía. O sea
que la iglesia está, desde hace mucho, con esta situación y ese miedo”.
En este punto, habló de la supuesta vinculación de
Cargnello con el encubrimiento por el caso María Soledad, en Catamarca. Recordó
que como “el camino de Zanchetta”, condenado por abuso sexual que llegó
trasladado desde Quilmes a Orán, Cargnello “viene desde Catamarca hacia Orán,
sigue el camino y llega a Arzobispo”. “Ya tiene una gran historia en Catamarca.
Evidentemente, su personalidad con la prensa, con los políticos… sigue reinando
en la diócesis”, continuó García.
¿Estrategia?
“La veo como estrategia, con todo el respeto a la
situación que pasan las monjas y que no es menor”, observó García en referencia
puntual a la denuncia contra el obispo por violencia de género. “Parece que
Cargnello quiere salir no manchado con la situación de pedofilia, pero sí con
este caso, con una situación así de autoritarismo, a través de su reinado en la
Arquidiócesis. Y no el escándalo peor que puede haber sido, como lo que explotó
con Zanchetta”.
Así, y citando caso del cura Néstor Aramayo,
trasladado por la misma iglesia tras ser denunciado, aseveró: “Ahí queda al
descubierto el vínculo que tiene con el poder. Nadie salió, ni desde derechos
humanos, ni siquiera un fiscal. La actitud que tomó él es el silencio, y el
tipo se mandó algo grave contra una monja”.
Fuente: Hora 7 radial – FM Noticias 88.1 MHz.
BH