DDN. Ni bien estalló la Guerra entre
Rusia y Ucrania, la enfermera argentina Milca Velasquez tuvo una conversación
profunda con Jorge, su marido: ambos tenían unos días de vacaciones y no podían
quedarse en su casa con los brazos cruzados. Ambos viven en Bélgica hace casi
una década junto a sus tres hijas. Esa historia de migrantes y la vocación de
ayuda los motivó para organizarse y viajar a la frontera de Polonia para
colaborar a los refugiados.
Incluso, ni bien les comentaron a
amigos y vecinos todos comenzaron a trasladarse para llevarles cosas que les
sirven a las mujeres, niños y bebés que tuvieron que huir de la invasión rusa a
su tierra.
Para llegar a la frontera,
recorrieron gran parte de Bélgica, atravesaron Alemania de oeste a este y
llegaron finalmente a Polonia, donde se encuentran casi un millón de refugiados
desde que estalló la Guerra.
“Me emociona ver que cada vez más
y más llegan camionetas solidarias como nosotros”, dijo Milquita, al tiempo que
agradeció la respuesta y apoyo de quienes se comunicaron por redes sociales
para acercarle ayuda para los refugiados.
Comentó que lo que más le impactó
fue ver a las madres y niños cansados y con tanto frío, que no podía quedarse
en su casa sin hacer nada.
Contó que cuando llegó a Polonia
compró muchas más cosas y las llevó hacia un centro donde hay 10 mil personas,
en camas, una a la par de la otra.
Actualmente en su casa alberga a
tres familias, como sucede también con otros amigos y conocidos que se ofrecen
también a ayudar de esta manera.
“Está todo Europa unido contra
esta barbarie que están haciendo”, resumió. “Las mujeres están saliendo sin
dinero, sin nada, con bebés en brazos. Es horrible. Cuando ves que en
Sudamérica están analizando la Guerra, no hay nada que analizar cuando ves a
mamás huyendo con bebés a bajas temperaturas. Cuando ves a abuelas, madres,
nietos y bisnietos solo tenés que salir a hacer esto”, explicó.
Fuente: Hora7-FM Noticias 88.1
Mhz.
MP