Esta mañana, diferentes organizaciones se
convocaron en Ciudad Judicial para llevar adelante un pañuelazo en apoyo a
Miranda Ruiz, pidiendo su sobreseimiento. Lucía De la Vega, abogada
perteneciente al Centro de Estudios Legales y Sociales- CELS, aseguró que “se
está tratando de amedrentar con esto porque se trata de jóvenes y mujeres
vulnerables y del sector público, porque esto no se hace en el sector privado”.
De la Vega adelantó que el CELS se presentará como
amicus curiae “aportando argumentos de derechos humanos, entendiendo que
Miranda es una defensora de derechos humanos en este contexto”. “Está siendo
perseguida solo por cumplir la ley 27610 de Interrupción Voluntaria del
Embarazo. Estamos muy preocupadas con esta imputación, estamos desde varias
agrupaciones acompañando”, expresó.
Explicó luego que “se está apelando la segunda
negativa al pedido de sobreseimiento”, y ahondó: “En un primer momento, se le
imputó el delito de aborto sin causal, a pesar de que la joven había solicitado
la Interrupción Legal del Embarazo y había todo un equipo interviniendo. Estaba
totalmente corroborado por el Ministerio de Salud lo actuado”.
Cuestionó el accionar de sectores
antiderechos “que son los que no se oponen a que se realicen este tipo de
prácticas en clínicas privadas, sino en el sector público”. “Porque no hemos
visto ninguna intervención frente a una clínica privada, sino que lo que hacen
es obstaculizar a los profesionales de la salud que trabajan en el sector
público para seguir con el negocio de los abortos clandestinos”, señaló.
En esta línea, relató: “Estos sectores estuvieron
tratando de interrumpir la práctica, que se realiza bien, con todo un equipo
interviniendo, con el aval del Ministerio de Salud. A pesar de que sabemos que,
por protocolo, con solo un profesional que certifique la causal es admisible
realizar la práctica. Es un aborto por medicamento. Con posterioridad, cuando
ven que no se podía sostener esta imputación tan ridícula, se la cambia a
aborto sin consentimiento cuando eso no es así”.
De acuerdo con lo que indicó la abogada, “en la
causa obra con claridad el consentimiento informado, que es lo que se exige
para este tipo de prácticas”. “Frente a eso, las abogadas que están
interviniendo presentaron una apelación y hoy llega al Tribunal de Impugnación,
a la Sala I, que tiene que resolver”, dijo.
Además, remarcó que “el segundo pedido de
sobreseimiento es rechazado por pate del fiscal planteando que existe prueba
pendiente”. “La prueba pendiente es una pericia sobre la historia clínica para
certificar la causal- continuó De la Vega-. Nuestra Corte Suprema, desde el
fallo FAL, que es anterior a la sanción de la ley, plantea que la certificación
de la causal se hace en el momento y la hace el pedido causante”.
Así las cosas, advirtió que Miranda Ruiz “está
imputada solo por defender derechos”. “Creo que los sectores antiderechos han
hecho un trabajo de buscar dónde litigar y se han encontrado con la situación
de esta médica sumamente comprometida con los derechos sexuales y
reproductivos, que está haciendo su residencia allá y que no solamente trabaja
allá, sino que también va a otras localidades a donde no van muchos médicos
capacitados a garantizar derechos. Creo que ha sido buscado ese caso, como
todas las acciones que se han interpuesto contra la ley y que, afortunadamente,
pocas quedan en pie”, analizó la abogada.
Recordó que “es un derecho reconocido, hay un
protocolo que clarifica las formas, hay muchos profesionales en todo el país
que garantizan este derecho”, y lamentó que “se está tratando de amedrentar con
esto porque se trata de jóvenes y mujeres vulnerables y del sector público,
porque esto no se hace en el sector privado”.
“Es una imputación que no resiste el menor
análisis normativo y en función de la prueba que existe en el expediente. Esperemos
que el Tribunal de Impugnación lo note y efectivamente lo resuelva”, finalizó
expectante.
Fuente: Somos Tierra – FM Noticias 88.1 MHz.
BH