El
funcionario aclaró que él personalmente no aporta a la Caja, pero si está
matriculado en COPAIPA por que su función de ingeniero así lo requiere. “Durante
mucho tiempo, he ocupado distintos lugares en el Estado y mi aporte a la
jubilación es de mi sueldo como funcionario”, indicó. Además, dijo que
desconoce cuánto es la jubilación aproximada para este tipo de profesiones
actualmente.
Camacho
sostuvo que “respeta” al poder legislativo en sus proyectos y discusiones, pero
marcó algunos puntos del proyecto en cuestión. “Hay algunas cosas que sí
parecen lógicas. Sé que si un aportante a la Caja de Ingenieros estaba en
términos de convivencia con alguna otra persona y fallecía esa otra persona, no
tenía acceso a cobrar la pensión. Así que eso está bien. Después, algunas
modificaciones en ese sentido”, indicó.
“Me parece
bien que habilitan a la Caja a hacer inversiones, como hacen las otras Cajas de
profesionales, y no tener dinero retenido pudiendo generar mayores beneficios”,
agregó.
El
ministro manifestó que planteó la situación de los empleados profesionales en
el ámbito del Ministerio que desarrollan proyectos y cobran un sueldo al ser
planta. “De ninguna manera, se prevé que eso involucre a los proyectos del seno
del Estado, sino a los que surgen de manera privada. Desde que yo estoy a cargo
del Ministerio de Infraestructura hace dos años y medio, creo que hay dos
proyectos que se contrataron con consultoría, lo que cual no es habitual. No
mueve el amperímetro”, dijo.
En cuanto
a la modificación que busca que el 0,3% de la obra pública nacional, provincial
y municipal o 10% del Proyecto Ejecutivo de la Obra Pública se deposite en la
Caja para ser destinado al fondo de reserva del sistema de previsión, lo que en
base al presupuesto de este año superaría un monto de 77 millones para la Caja,
dijo: “Si me preguntan mi opinión personal, con 77 millones podemos hacer una
obra más de agua”. En ese sentido, remarcó que un pozo de agua completo con 160
metros de profundidad cuesta cerca de 26 millones.
Por otro
lado, se refirió al proyecto que busca eliminar a Aguas del Norte y crear una
Secretaría estatal del agua.
“La
prestación del servicio de agua y saneamiento debe ser llevada adelante por el
Estado. En ese sentido, hoy la empresa Aguas del Norte es una empresa del
estado, una sociedad anónima de participación netamente estatal. Yo creo que
esta empresa cuando en el 90’, con el modelo Dromi, estaba prevista para ser
tercerizada. Esta corriente de pensamiento, genera la constitución de los Entes”,
señaló.
“Hoy
tenemos una suerte de marco regulatorio pensado para empresas tercerizadas con
una empresa estatal. Esa es la primera contradicción. La segunda es que me
parece que cuando esté más cerca del Estado y tenga menos cuestiones que las
hagan como más periféricas, lo natural sería que sea un organismo del Estado,
reconociendo antecedentes de los trabajadores, los empleados”, expresó.
Fuente:
Algo Personal – FM Noticias 88.1 MHz
LS