El documento plasma el análisis
cualitativo de la modalidad en que ocurrieron los secuestros extorsivos, y
cuantitativo respecto de la cantidad, duración y lugar en que sucedieron, entre
otras variables. También contempla la incidencia de las restricciones impuestas
por la por la pandemia mundial del virus COVID-19. En el periodo se registraron
77 hechos, la cifra más baja desde la creación de la Unidad.
El informe incluye un repaso sobre las
modalidades de ejecución de este delito, la normativa aplicable, el trabajo
desarrollado en esa dependencia en relación a las tareas encomendadas desde su
creación mediante la Resolución PGN N°1583/2016 y el impacto de las
restricciones impuestas por la pandemia mundial del virus COVID-19.

El trabajo, elaborado en cumplimiento con los principios de transparencia y
acceso a la información pública y que se puede descargar desde la web de
UFESE, también evidencia la asistencia o colaboración brindada a las distintas
fiscalías federales de todo el país, en el abordaje de esta modalidad
delictiva.
La UFESE trabaja sobre cuatro ejes relacionados entre sí: el apoyo temprano en
las investigaciones criminales; la reunión de información y criminal y análisis
táctico de la misma; el desarrollo de políticas de litigio estratégico; y el
mantenimiento de relaciones interinstitucionales y realización de
capacitaciones internas y externas.
Cifras
y modalidades
“El período analizado -años 2020/ 2021-, posee el registro de secuestros
extorsivos más bajo desde la creación de la Unidad en junio de 2016”, consigna
el documento. Así, en el año 2022 se
registraron 48 casos, que equivalieron a un promedio mensual de 4,08 hechos
por mes, mientras que, en 2021, se suscitaron 29 hechos (2,42 casos mensuales).

También destaca que, de los 77 hechos de
secuestro extorsivo registrados a nivel nacional, 53 ocurrieron en el conurbano
bonaerense, diez en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, uno en Necochea, tres
en la provincia de Santa Fe, tres en la provincia de Mendoza, tres en la
provincia de Tucumán, tres en la de Salta y uno en Córdoba. En este
contexto, el equipo de asistencia judicial de la UFESE realizó 1.553
colaboraciones con esas dependencias.
disminución de los casos, se estima que ello se debió a “la respuesta efectiva y
los resultados que se obtuvieron en la persecución penal de los hechos
ocurridos en los últimos años”. “Los datos objetivos dan cuenta que tras el
avance de las investigaciones y el esclarecimiento de los hechos cometidos por
diferentes ‘bandas’ la cantidad de secuestros fue disminuyendo hasta alcanzar
los niveles más bajos en los últimos años”.
El documento destaca que, en el periodo analizado, el secuestro “exprés” o de
corta duración, se mantiene como la modalidad prevalente, donde la negociación
suele realizarse desde el teléfono celular de la víctima activa, que permanece
privada de su libertad en su propio vehículo, al que accedieron los
secuestradores. Estos, que carecen de logística u organización para prolongar
la captación, y eligen a sus víctimas al azar “apelan a elevados niveles de
violencia verbal desde el inicio de los llamados telefónicos exigiendo el pago
del rescate, a fin de amedrentar a la víctima pasiva (familiares y amigos) y
lograr así el rápido pago del mismo”.
La UFESE también ha detectado la repetición de algunos casos en los que el
secuestro extorsivo se vincula con otros delitos como el narcotráfico. En estos
casos, existe un vínculo previo entre la víctima y sus captores; hay violencia
física sobre la víctima para amedrentarla e intimidar a quienes se les exige el
pago del rescate. “También se han detectado casos en los que el secuestro
extorsivo estuvo vinculado a otros hechos ilícitos o circunstancias
relacionadas con “ajustes de cuentas” entre bandas o delincuentes, deudas entre
particulares por préstamos de dinero y también casos de corrupción
institucional, donde estuvo involucrado personal policial”, destaca el
documento.
De los 77 hechos registrados a nivel país, el 57% concluyó con la detención de
sus perpetradores: 21 mujeres y 112 hombres. En cuanto a la edad de las
personas detenidas: cuatro de ellas
tenían menos de 18 años, 56 tenían entre 18 y 30 años, y 65 superaban ese rango
etario.
El informe también consigna las modalidades de captación de las 92
víctimas involucradas (de las cuales 13 fueron mujeres y 79 hombres), el lugar
donde estuvieron cautivas, el tipo de vehículo en el que circulaban, la
cantidad de secuestradores involucrados en los hechos, la distancia recorrida
entre el lugar de captación y liberación. También señala si se pagó rescate por
la liberación de la víctima y en qué consistió.