Kosiner manifestó que “es
respetuoso de las movilizaciones espontaneas y políticas o sociales”. “Lo que
si preocupa en ese contexto que quienes tiene responsabilidad de gobierno y teóricamente
quieren gobernar el país, no sean capaces de juntarse en una mesa de trabajo y
definir cómo va a venir la cuestión. No pasa por poner vallas o poner la
policía, pasa por una discusión política”.
“A mi criterio, hay mucho de
improvisación. Las cosas se podrían haber resuelto de otra manera. Desde las
cuestiones operativas, del esquema de seguridad nacional y de la Ciudad, a ver
como los vamos a ordenar. A nadie le favorece la violencia, y cuando te
sobrepasa la violencia es complicado. La Argentina tiene 2 millones 800 mil kilómetros
cuadrados. Si el gobierno de la Ciudad no tiene la capacidad de ordenar una
cuadra de Recoleta, estamos complicados”, aseguró.
Kosiner expresó que se generó un microclima distinto a la agenda de la población, y criticó que se planteen esfuerzos para que esa movilización sea "una cuestión de vida o muerte" para el Gobierno de la Ciudad.
Fuente: Libertos
LS