Delfín Reinaldo y Raúl Amadeo Castedo, Melba
del Carmen Araujo (ex pareja de Delfín), los comerciantes Alberto, Luis y Mario
Alberto Yudi y el martillero público Eduardo Torino están siendo acusados por
asociación ilícita y realizar maniobras de lavado de activos de origen
delictivo. A Delfín Castedo se le suma la acusación de falsedad de documentos
públicos.
La semana
pasada, la Unidad de Información Financiera realizó su alegato y solicitó 20
años de prisión para Delfín Castedo, 8 para su hermano Raúl, 9 para el
escribano Torino y 8 para Araujo. No emitieron condenas para los Yudi.
La
Fiscalía representada en el fiscal general Carlos Amad y el auxiliar fiscal
Jorge Viltes Monier inició hoy sus alegatos. Ante el detalle y la extensión del
mismo, no se llegó a finalizar y continuará el próximo miércoles.
El alegato
de la Fiscalía busca demostrar detalladamente que los acusados cometieron los
delitos que se le imputan, y recordaron distintos hechos alrededor de los siete
acusados desde 1999 hasta 2017, tiempo en que consideraron funcionó la
asociación ilícita, encabezada por Delfín Castedo.
Crimen de Liliana Ledesma
Uno de los
temas abordados fue la muerte de Liliana Ledesma, asesinada el 21 de septiembre
de 2006 en Salvador Mazza, luego de tener un conflicto con los hermanos Castedo
y el entonces diputado provincial, hoy fallecido, José Ernesto Aparicio, por el
cerramiento de los caminos vecinales para liberar las zonas de frontera para el
narcotráfico. Antes de ser asesinada, Ledesma fue entrevistada en FM Noticias
donde dijo que, si le pasaba algo, la culpa era de los Castedo. Por su muerte
fueron condenados los autores materiales, pero los Castedo han logrado anular
el juicio más de cinco veces en los últimos años.
Algo que
quedó demostrado en el alegato, es que el brutal asesinato de Liliana Ledesma
podría haberse evitado. La justicia realizó escuchas telefónicas a los Castedo,
desde antes del 2006, por lo que es innegable que se conocían de antemano
posibles maniobras de los acusados. Las escuchas se frenaron tras la muerte de
Ledesma debido a la fuga de los Castedo.
Incluso,
recordaron cuando Juan Moreno, quien hacía trabajos para Delfín, lo llamó para
avisarle del asesinato de Ledesma, a lo que Castedo responde que no sabía nada
porque estaba en Buenos Aires. La respuesta no es casual: Delfín Castedo sabía
que tenía los teléfonos pinchados.
El testaferro Torino
Sobre la
participación del escribano Eduardo “Pintoto” Torino, la Fiscalía recordó la
compra de la finca El Aybal, a donde Torino actuó como testaferro y, además,
acercó a su cuñado el escribano Mariano Coll Mónico, quien junto a su colega
Claudia Noemí Lo autorizaron las operaciones de compra y venta.
En el año
2003, Mario Yudi compró la finca El Aybal a la firma Tuar S.A. por 600 mil
dólares, y el escribano no preguntó por el origen de los nombres. Dos años
después, Yudi vende la finca a Castedo por un millón 300 mil pesos argentinos.
El último movimiento de la finca se dio 21 días después del asesinato de
Liliana Ledesma, cuando Delfín Castedo la vende por un millón 800 mil pesos
argentinos a Torino, quien compra en nombre de Anzeres S.A., una empresa
uruguaya que nunca pudo aceptar la compra por no estar inscripta en el país y
que luego se disolvió y, por ende, hasta el día de hoy el titular de la finca
sigue siendo Torino.
Además,
Torino ingresa en la escena de la asociación en el año 2010 con la renuncia de
Ernesto Aparicio a la Cámara de Diputados lo que significó perder los contactos
que los Castedo mantenían en la política y la justicia, y es el escribano el
que logra reemplazar ese vínculo.
Reynoso, asesinatos y otros clanes
Asimismo,
se recordó la participación del ex juez federal, hoy condenado, Raúl Reynoso,
quien en dos oportunidades (2010 y 2013) hace “zafar” a Delfín Castedo de la
prisión. Incluso, como prueba del vínculo entre ambos, se recordó el
allanamiento en el departamento de Recoleta de Castedo donde se encuentra un
disco de la música de la hija de Reynoso, Camila Reynoso, que aparentemente le
habría regalado el ex juez federal en persona.
FM
Noticias y Sergio Poma fueron nombrados no solo en el recuerdo del crimen de
Liliana Ledesma, sino también por la entrevista realizada a la viuda de Wilson
Avalos, quien trabajaba para los Castedo y Aparicio, quien murió supuestamente “aplastado
por un tractor”, pero en la autopsia se descubrió que había sido asesinado con
un tiro en la cabeza, al igual que Gilberto Villagómez, quien fue acribillado.
Por otro
lado, la Fiscalía remarcó los vínculos de la organización dirigida por Delfín
Castedo con los clanes Ferreyra, Motok, Farfán, Loza y el clan dirigido por el
abogado Carlos Salvatore.
Fuente: Algo Personal - FM Noticias 88.1 MHz
LS