DDN. El integrante del Comité
Provincial de Prevención de la Tortura, Ramón Corregidor, informó que se
investiga la tercera muerte en lo que va del año dentro de lugares de detención
en Salta y que -paralelamente a la investigación fiscal- desde el organismo
autárquico realizaron una inspección en el penal y corroboraron la falta de
asistencia en salud mental y condiciones de hacinamiento.
Se trata del joven Germán Esteban
Lavallen, quien llevaba 4 años cumpliendo condena en la Unidad Carcelaria Nº 1
de la ciudad de Salta, ubicada en Villa Las Rosas. El hombre se encontraba
internado desde el 5 de octubre pasado en el hospital San Bernardo por
quemaduras graves producidas en el 60% de su cuerpo, y falleció el martes
último.
Corregidor recordó que al momento
de los hechos se inspeccionó el lugar y se tomó información sumaria sobre el
hecho, dialogando también con internos de celdas contiguas.
Ante la muerte de Lavallén se
presentó una denuncia penal para que se investigue hasta la últimas consecuencias,
teniendo en cuenta que se trata de la tercera muerte en un penal.
Confirmó que en Villa Las Rosas
sigue habiendo celdas de castigo, a pesar de que desde el Comité se recomendó
su eliminación. Reveló además que hay pabellones internos y celdas que no
tienen baños y sentenció: “Toda la formación del sistema penitenciario es
represiva y de hostigamiento al preso”.
Desde el Comité proponen cambiar
la ley del Servicio Penitenciario, que data de la dictadura militar.
Corregidor advirtió que las condiciones
actuales dificultan la reinserción de los presos, mientras que enumeró aspectos
como un gabinete psicológico de 9 profesionales para 1500 presos y el hacinamiento
que hay en el lugar que tiene capacidad para 800 reos.
“Hace 80 años que nadie pone un
peso en la cárcel, para educación, formación, producción, con celdas limpias y
atención médica… en esta dirección estamos profundamente en crisis”, apuntó.
Como expreso político, militante
de la Juventud Trabajadora Peronista, Corregidor fue detenido y llevado a Sierra
Chica antes del golpe militar. “El trato era terrible, la experiencia fue muy
dura y éramos presos conscientes en un nivel político de alto vuelo”, relató.
Y continuó: “En la cárcel sufrimos
e fusilamiento de cuatro cuadros políticos del peronismo, hubo mucha gente que
se mató y salimos con la cabeza alta. Soy uno de los sobrevivientes que estuvo
con Perón y Fidel Castro…lo puedo contar”.
Lamentó en esta parte el
negacionismo de los tiempos más siniestros de nuestra historia y consideró que “actualmente
se pagan las consecuencias de la derrota estratégica del 76 que sembró mucho miedo
de la juventud, generó individualismo, se perdió la cuestión colectiva, la solidaridad,
la lucha y ahora no hay cuadros políticos”.
Fuente: Moisés divide las
aguas-FM Noticias 88.1 Mhz.
MP