DDN. Son 25 familias las que se
manifestaron este jueves en las oficinas del Instituto Provincial de la Vivienda,
denunciando que fueron estafados.
“Fuimos estafados por el IPV, por
el señor Carrizo y Bejarano”, dijo una de las afectadas que pagó 600 mil pesos,
pero nunca accedió a la casa que le prometieron.
Comentó que en su caso la
contactaron desde el Instituto para ofrecerle una vivienda en Pereyra Sosas,
con la promesa de que en septiembre tendría su casa. Fue allí, que como muchos
otros vecinos, vendió su vehículo y otras pertenencias para lograr la suma de
dinero que les pedían.
“Los papeles salieron del IPV y
los pagos se hicieron acá”, aseguró la mujer y pidió que Carrizo atienda el
reclamo de las familias y el gobernador Gustavo Sáenz de la cara porque “es él
quien pone a estos ladrones a trabajar”.
Fuente: Moisés divide las
aguas-FM Noticias 88.1 Mhz.
MP