Sebastián
Aguirre Astigueta, secretario jurídico de la Universidad Nacional de Salta,
consideró que la situación es absurda y contradictoria; debido a que hace pocos
días el juez Bavio había tomado una medida cautelar a favor de la UNSa,
suspendiendo las resoluciones que había emitido el Consejo Superior, que es el
órgano máximo de la casa de altos estudios.
La
situación inició el año pasado, cuando a fin de año los consejeros otorgaron el
pago de licencias por más de 200 días. Luego, la resolución quedó firme este
año tras haber sido observada por el actual rector, Daniel Hoyos, quien declaró
le lesividad de las resoluciones.
“Bavio
dijo que tiene razón la Universidad, dio la cautelar de suspender todo pago,
pero nos enteramos ayer que entró un embargo por 8 millones 700 mil pesos, que
afecta el funcionamiento de la universidad, tomando como referencia las
resoluciones que antes había dicho que eran lesivas”, informó Aguirre.
El secretario
jurídico aseguró que, ante la situación de gravedad, fueron de manera inmediata
a la justicia, donde se tomó un mes para resolverse y se exhibió al público,
aunque no se podía por medida cautelar. Tras ello, la medida de tomaron los
abogados de Claros se fundamentaron en la misma demanda de la Universidad. En
materia técnica, explicó Astigueta, se pidió una “medida autosatisfactiva” y
solicitaron el pago.
“El juez
hizo algo grave y transformó esa medida en una cautelar. Es grave. Hay una ley
nacional de medidas cautelares contra el Estado, que exige que haya un informe
previo y circunstancias realmente graves. La Universidad no es insolvente, si
Claros gana el juicio hay como afrontar. El embargo es gravísimo e innecesario,
está por regla general como vedado”, remarcó y agregó que se fijó un trámite “sumarísimo”
que no figura en el expediente ni hay una demanda judicial inicial por parte
del ex rector.
El embargo
ya ha sido apelado pero el secretario universitario consideró que ya hay un mal
accionar de Bavio como antecedente, en lo cual también tomaran cartas en el
asunto.
Astigueta
indicó que en varias oportunidades recurrió al Consejo Superior para explicar
la cuestión jurídica que se encontraba en falta, y que de ninguna manera se
negaron a pagar “el trámite normal” como a cualquier empleado. Actualmente,
Claros ya recibió el pago de un millón y medio de pesos luego de retirarse de
la Universidad al dejar el Rectorado y jubilarse de su cargo docente.
“Todo esto
me suena, más que a derecho, a una especie de lobby que preocupa mucho”,
finalizó.
Fuente:
Resumen de Noticias – FM Noticias 88.1 MHz
LS