DDN. El interventor de Salvador
Mazza, Adrián Zigarán, dijo que “la auditoría está atrasada en sus exigencias”.
Explicó que desde el organismo de
provincia le solicitaron los cierres del ejercicio 2018 al 2021, cuando él
recién asumió como interventor en octubre del año pasado. “Difícilmente puede
hacer el cierre cuando pasaron 10 meses en los que no estaba en el municipio”,
señaló Zigarán.
El interventor precisó además que
fueron elevadas a la auditoría todas las inconsistencias y eso fue también al
fiscal penal de turno, entendiendo que había delito.
“Ahora incluyen a Salvador Mazza
porque falta el cierre, cuando saben que no se puede hacer hasta que se expida
la justicia provincial y hay 200 y 300 millones a determinar si son producto
del contrabando o del robo a las arcas municipales. Desde el 2018 no hay cierre
y ahora me exigen a mí que estoy desde el 2021, deberían haber hecho una
investigación hacia atrás y si pretenden que firme 10 meses en los que no
estuve, conmigo no van a contar”, exclamó.
Finalmente, Zigarán dijo que -aun
siendo parte del juicio- se enteró por la prensa del avance en la causa del
exintendente Rubén Méndez.
Es que la Unidad Fiscal compuesta
por la fiscal Penal de la Unidad de Delitos Económicos Complejos (UDEC), Ana
Inés Salinas Odorisio, y el Fiscal Penal de Tartagal, Pablo Cabot, requirió
juicio el 25 de octubre al Juzgado de Garantías 1 contra once personas por
enriquecimiento ilícito, peculado, negociaciones incompatibles con el ejercicio
de funciones públicas, fraude a la administración pública, omisión maliciosa de
presentar las declaraciones juradas patrimoniales, incumplimiento de los
deberes de funcionario público y asociación ilícita.
Por enriquecimiento ilícito están
acusados, en calidad de autor, Rubén Méndez Salazar y, como partícipes
necesarios a sus hijos Ivanna Irene Méndez y Roque Maximiliano Méndez, su ex
pareja Susana Angelita Palacio y la contadora Liliana Cristina Centeno.
Fuente: Todas las voces todas-FM
Noticias 88.1 Mhz.
MP