Mientras
los incendios siguen azotando la provincia, los brigadistas que trabajaban en
Valle Morado debieron retirarse de la zona luego de que se registren tres
explosiones. Las mismas corresponden a boosters dejados por YPF en 1975, de
acuerdo a lo que informaron técnicos de la empresa al titular de Defensa Civil,
Jorge Arce.
Brizuela indicó
que dichos boosters se colocaron en líneas de prospección sísmicas. “Eran líneas
donde colocaban los explosivos para generar ondas para poder detectar si
existía lo que ellos llaman una trampa de petróleo. Era como una ecografía, si
eso que aparecía era un yacimiento. El tema es que una vez que YPF fue
entregada en la era menemista, estos explosivos quedaron ahí”, dijo.
La
periodista remarcó que la reserva de la biosfera está señalizada desde 2003.
Los explosivos estarían en toda la zona de reserva, y hay reportes desde 2009
que registran que por el alud en Mosconi muchos de estos boosters fueron
diseminados a otras zonas. Por ejemplo, en 2013 una moto activó uno de estos explosivos
y en 2014 un hombre cavó en su casa para plantar un árbol y encontró 35.
“Según me
comentaron, hubo un convenio firmado por Gendarmería e YPF a principio de
siglos para sacarlo. Pero tercerizaron a empresas. Donde hay áreas mineras, por
una cuestión de seguro, los han sacado. De Orán me comentaban que en la reserva
Tinkunaku, por la ruta provincial 18, escucharon 13 explosiones y encontraron 4
explosivos sin detonar. Uno explotó por el cencerro de un ternero, y lo mató”,
comentó.
Brizuela consideró que esta situación es de extrema gravedad, y que los explosivos deberían estar geo referenciados para que los ciudadanos tengan conocimiento si sus viviendas están dentro de líneas de prospección que significaría que podrían tener boosters en sus terrenos. Ante la situación, llegaron a la zona técnicos de YPF para determinar la ubicación de los explosivos.
Fuente:
Todas las voces – FM Noticias 88.1 MHz
LS