En el año
2000, la cooperativa de trabajadores de un casino fueron movidos del lugar bajo
la excusa de que debían cerca de 1 millón 600 mil pesos al Estado, pero la
provincia aun les debía una indemnización. A pesar de que les aseguraron que
con eso se compensaba, “entre gallos y media noche” dictaminaron el cierre del
lugar.
“Nos dictaminaron el cierre, nos expropiaron el inmueble, nos robaron y nos mintieron. Tampoco sabemos
que pasó con nuestras cosas. Esto fue parte de una corrupción terrible, no
tiene otro nombre”, sostuvo José Giménez, referente de los trabajadores, y
agregó que perdió a muchos compañeros por la situación.
El
inmueble fue expropiado y ahí se encuentra hoy el edificio de ProCultura Salta.
22 años
más tarde, los cooperativistas lograron tener una figura legal que los ampare y
exigen al actual gobierno de Gustavo Sáenz que los reciba.
“Queremos
que se investigue lo que pasó, tenemos pruebas”, aseguró.
Fuente:
Algo Personal – FM Noticias 88.1 MHz
LS