DDN. La revelación de que jueces
federales, dos directivos del Grupo Clarín, un ministro porteño, el jefe de los
fiscales de CABA y un empresario con pasado en la Agencia Federal de
Inteligencia (AFI) coordinaron a través de la aplicación Telegram difundir una
versión falsa para justificar la participación de varios de ellos en un vuelo
privado a Bariloche más una estadía de lujo en la estancia del magnate Joe
Lewis abrió un escándalo sobre la presunta recepción de "dádivas" por
parte de magistrados y funcionarios.
La conducta de los implicados quedó
expuesta este domingo en sendos artículos del diario Tiempo Argentino y del
portal El Cohete a la Luna, medios que en base a una filtración realizada por
un hacker a una línea de celular (adjudicada al sitio https://breached.vc)
accedieron al intercambio de mensajes de audio de Julián Ercolini (Juzgado
Federal 10), Pablo Yadarola (Penal Económico 2), Pablo Cayssials (Contencioso
Administrativo 9), Carlos Mahiques (sala II de Casación Penal), el ministro de
Seguridad y Justicia porteño Marcelo D'Alessandro -propietario de la línea- y
el procurador de CABA Juan Batista Mahiques.
Otros dos involucrados en la
filtración, cuyas voces quedaron registradas en audios difundidos este domingo
por El Cohete a la Luna y en el sitio web Patagonianfacts.com, son el director
de Asuntos Legales e Institucionales del Grupo Clarín, Pablo Casey, y el CEO
del multimedios, Jorge Rendo, quienes -según se desprende de los mensajes de
voz difundidos- habrían organizado y solventado el costo del vuelo privado y la
estadía posterior en Lago Escondido.
El viaje de los jueces se concretó
el jueves 13 de octubre en un charter de la empresa Flyzar que partió desde el
aeropuerto de San Fernando, un vuelo que sería revelado por Página 12 en su
edición del 17 de octubre, el mismo día en que los protagonistas de la escapada
crearon un grupo de Telegram para acordar una estrategia de respuesta que
incluía presionar a algunos medios para que guardaran silencio y al mismo
tiempo planificar una versión unificada para difundir a través de ciertos
periodistas.
El hecho curioso de que cuatro
jueces, un ministro de CABA, un empresario especializado en campañas digitales
y un exmiembro de la AFI de Cambiemos llegaran todos juntos en un avión privado
al aeropuerto de Bariloche para trasladarse luego a la inmensa propiedad del
británico Joe Lewis en las afueras de El Bolsón circuló enseguida en las redes
sociales de los pobladores de la zona, y dos concejalas del Frente de Todos se
hicieron eco de la novedad, Roxana Ferreyra (Bariloche) y Rosa Monsalve (El
Bolsón).
Tras la difusión por Página 12 de
la lista de pasajeros del vuelo 26.917 confeccionada según la disposición
366/2018 de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), en el Consejo de la
Magistratura ingresó una denuncia del penalista Luciano Almonacid por "mal
desempeño de sus funciones" contra Ercolini, Mahiques, Cayssials y
Yadarola, a quienes el letrado acusó de incumplir normas constitucionales,
legales y reglamentarias e incurrir en "graves desórdenes" de
conducta en tanto magistrados.
Este fue el contexto en el que los
cuatro jueces, más el procurador Mahiques, D'Alessandro y los directivos de
Clarín Casey y Rendo, intercambiaron audios en el grupo de Telegram para
instalar una única explicación -a juzgar por los propios mensajes, falsa- y
evitar que prospere la denuncia contra los magistrados por el delito de
"dádivas" (recibir regalos o prebendas que son entregadas "en
consideración de su oficio" y mientras se está en ejercicio del cargo),
que está previsto en el artículo 259 del Código Penal.
En los mensajes que se cruzaron por
Telegram muestran su confianza en que podrán condicionar a la fiscal federal
subrogante de Bariloche, María Cándida Etchepare, para que envíe la causa a los
tribunales federales de Capital Federal, en Comodoro Py.
En otros audios queda a la vista
cómo jueces, fiscales y directivos de Clarín comparten ideas para fijar una
coartada que parezca creíble -proponen y desechan la versión de que habían
llegado a Bariloche para un viaje de pesca con "mosca", al no ser
temporada-, y además aceptan adulterar pruebas al proponer comprar recibos o
facturas antedatados para argüir que los pasajes en avión y la estadía en la estancia
no eran regalos.
En los mensajes de voz figuran
amenazas hacia el titular de la PSA, José Glinski, a quien el ministro porteño
D'Alessandro dice que meterá preso si Juntos por el Cambio llega a la
Presidencia ("Tengo la mejor alcaidía para que le den una linda
bienvenida"); también hay cuestionamientos con palabras insultantes hacia
la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y promesas de ejercer
violencia física sobre los diputados Rodolfo Tailhade y Eduardo Valdés, ambos
del FdT, en este caso realizados por el titular de la sala II de Casación,
Carlos Mahiques, aficionado al boxeo.
Consultados por Télam sobre las
filtraciones, tanto Tailhade como Valdés lo calificaron como un escándalo de
proporciones históricas por la participación de "jueces, funcionarios (de
CABA) y directivos de Clarín", en referencia a Rendo y Casey (sobrino de
Héctor Magnetto), al tratarse de "la prueba más contundente de la
estructuración de una connivencia mafiosa entre Clarín, jueces y fiscales
argentinos, y el partido oficial de la derecha, que es el PRO".
Tailhade, abogado penalista de
profesión, planteó que el contenido del grupo de Telegram compartido por
Ercolini, Yadarola, Mahiques y Cayssials justifica "abrir una causa por
dádivas contra los jueces que viajaron y contra el propio fiscal general (de
CABA, Juan Bautista Mahiques), porque está muy claro que éste fue un viaje de
fidelización organizado y pagado por Clarín para estos magistrados, que en
muchos casos ya han tenido intervenciones en temas de Clarín".
En cuanto al debate legal sobre la
validez como prueba de una filtración periodística basada en un hackeo, el
legislador consideró que los involucrados en este episodio "van a plantear
la nulidad de esa prueba y va a ser una discusión profunda, pero cuando hay en
juego asuntos de interés público, como en este caso, se deben privilegiar antes
que la privacidad de las personas".
Y en la misma línea, agregó:
"Para cuestiones de naturaleza privada o personal, la prueba no va a
servir (legalmente), pero frente a una acusación que tenga que ver con delitos
contra el Estado, esa prueba se va a imponer por sobre la necesidad de
preservar las cuestiones privativas de la intimidad".
Valdés, por su parte, definió el
contenido del grupo de Telegram que habría sido creado por Casey como "un
vómito de poder", ya que demuestra -dijo- "cómo ese poder concentrado
se junta a escondidas para planificar acciones contra los representantes de la voluntad
popular, de la voluntad de los más humildes, porque de ahí salen todas las
operaciones judiciales y mediáticas".
"En los chats están claros los
delitos que se les ocurren para que los desestimen en la causa en la que se los
investiga por haber ido a Lago Escondido", remarcó el diputado que
encabeza la Comisión de Relaciones Exteriores.
Asimismo, Valdés dijo estar
sorprendido por "la conducta especial de Carlos Mahiques, que está en una
sala de Casación Penal para la cual no fue votado y quiere arreglar la Justicia
yendo a practicar boxeo para cagarnos a trompadas a Rodolfo Tailhade y a mí:
eso habla de sus condiciones para dictar justicia".
También el diario Perfil publicó un
artículo sobre la filtración en la tarde del domingo y allí publicaron el
descargo que le hicieron llegar colaboradores del jefe de los fiscales de la
Ciudad y del ministro D'Alessandro, propietario de la línea de celular hackeada
que contenía el grupo de Telegram.
Ante una consulta de Télam en el
mismo sentido, desde el equipo de colaboradores de D'Alessandro contestaron que
la difusión de los audios de la aplicación Telegram "es un tema muy
preocupante" que atribuyeron a un "montaje" o a una "acción
de servicios de inteligencia que penetraron el teléfono sin ninguna
legalidad", lo cual configura un "hecho delictivo", remarcaron.
Según los colaboradores de
D'Alessandro, el ministro porteño había denunciado hace tiempo el robo de su
línea de celular -producido el 19 de octubre- a la Unidad Fiscal Especializada
en Delitos y Contravenciones Informáticas de la Ciudad, que está a cargo de la
fiscal Daniela Dupuy: el Telegram hackeado estaba en ese celular.
"En la fiscalía de Cibercrimen
se determinó que la línea había sido usada con mensajes en el exterior",
añadieron, y sobre los mensajes de audio filtrados este domingo dijeron que en
la reproducción del contenido los nombres que D'Alessandro tenía agendados en
su teléfono están escritos de otra forma, como si hubiera existido "una
edición". "Hay grupos que operan así", señalaron para advertir
que el ministro pedirá una investigación "a fondo".
Por otro lado, la concejala
barilochense Roxana Ferreyra (FdT), quien junto a otra concejal de El Bolsón
fue la primera voz en advertir públicamente sobre la llegada de varios jueces
federales a la estancia de Joe Lewis, compartió a Télam su impresión al leer el
contenido de los mensajes.
"Del grupo de Telegram que
compartían se desprende que querían falsear un hecho, falsear una prueba,
falsear facturas, inventando versiones de qué venían a hacer (a Lago
Escondido), mientras se reían muy impunemente de que se creyera que los había
mandado Mauricio Macri", sostuvo Ferreyra, bibliotecaria y docente que
transita su primera experiencia en un cargo electivo.
El ministro de Justicia, Martín
Soria, aseguró este domingo que los mensajes intercambiados en la aplicación
Telegram por jueces federales, el procurador porteño, directivos del Grupo
Clarín, exmiembros de la AFI de la gestión macrista y el ministro de Justicia y
Seguridad de CABA, tras compartir todos ellos un viaje a Lago Escondido,
"constituyen la radiografía precisa de la podredumbre del lawfare".
A través de un hilo de Twitter,
Soria se refirió a la información publicada este domingo por los diarios Tiempo
Argentino y Perfil junto al portal El Cohete a la Luna, en la que se difundió
el contenido del grupo de Telegram filtrado tras un hackeo.
Para el funcionario, los mensajes
difundidos reflejan "una extraordinaria confesión de múltiples
delitos", entre ellos "dádivas, tráfico de influencias, falsificación
de documentos, prevaricato y hasta eventuales tormentos y privaciones
ilegítimas de la libertad".
"La primera reacción de estos
jueces y camaristas es plantar pruebas falsas y esconder la verdad",
añadió el ministro para cuestionar la conducta de los jueces que formaron parte
del vuelo privado de tipo charter que partió desde San Fernando a San Carlos de
Bariloche el 13 de octubre último, en cuya lista de pasajeros figuraban Julián
Ercolini, Pablo Cayssials, Pablo Yadarola y Carlos Mahiques, titular de la sala
II de Casación Penal.
Al referirse a Ercolini, Soria lo
definió como "el mismo que elevó a juicio oral una causa armada sin
pruebas como la de Vialidad" y a partir de los audios difundidos lo acusó
de "incitar a sus pares a buscar facturas truchas e inventar
coartadas".
Finalmente, el titular de la
cartera de Justicia advirtió que los intercambios revelados en el grupo de
Telegram demuestran que aquellos que "deben impartir justicia no hacen más
que conspirar por su propia impunidad y la de sus socios, además de perseguir
al peronismo".
Para Soria, lo más grave de todo
este episodio es la constatación de "cómo la justicia, los medios y el
macrismo le atan las manos a la democracia".
La difusión en varios medios de los
mensajes que se enviaban a través de la aplicación Telegram jueces federales,
directivos de medios, funcionarios del gobierno porteño y exmiembros de la AFI
de la gestión Cambiemos tras compartir un viaje a Lago Escondido aparentemente
invitados por el Grupo Clarín desencadenó una serie de críticas muy duras en el
oficialismo, que el diputado Leopoldo Moreau resumió en la frase "hay que
elegir entre democracia o mafia".
El legislador del Frente de Todos
de extracción radical relacionó el contenido de los chats filtrados del grupo
de Telegram que se conocieron tras el hackeo de la línea de celular del
ministro de Seguridad y Justicia porteño, Marcelo D'Alessandro, con la última
sesión en la Cámara de Diputados, donde Juntos por el Cambio se negó a votar la
reelección de Cecilia Moreau al frente del cuerpo.
"Ahora se entiende el
escándalo que JxC montó en el Congreso. Lo único que preocupa a los jueces y
fiscales a los que se escucha planificar delitos varios para tapar el delito de
dádivas es qué podía pasar en el Consejo de la Magistratura", aseguró el
diputado del FdT que encabeza la comisión de seguimiento de los organismos y
actividades de Inteligencia.
En el mismo sentido, Moreau resaltó
que la intención del interbloque opositor en la Cámara baja al negarse a dar
quórum para votar la renovación de autoridades fue "proteger a quienes los
protegen a ellos", en referencia a los cuatro jueces federales que
formaron parte del vuelo privado a Bariloche del jueves 13 de octubre: Julián
Ercolini, Pablo Cayssials, Pablo Yadarola y el titular de la sala II de
Casación, Carlos Mahiques.
"Algunos bloques de la
oposición habrán sido arrastrados a ese golpe institucional contra las
autoridades de la Cámara sin saber que había detrás. Ahora, si escuchan y leen
los chats, se van a enterar. Hay que elegir entre la democracia o mafia",
agregó Moreau en un hilo de Twitter.
Otra voz que se pronunció sobre el
contenido de la filtración fue la del juez Juan Ramos Padilla, miembro del
tribunal oral 29 de la justicia penal ordinaria de la Capital Federal, habitual
convocante de protestas contra la Corte Suprema y quien en los últimos tiempos
abogó por la necesidad de "una pueblada en Comodoro Py" contra la
justicia federal y en defensa de la vicepresidenta Cristina Fernández de
Kirchner.
En referencia a Ercolini, titular
del juzgado federal 10, Ramos Padilla recordó que fue el responsable de
archivar "la causa de Papel Prensa" por la compra de las acciones de
la única productora de papel para diarios durante la dictadura, pero además
-dijo- "inventó la causa Vialidad para condenar a CFK".
A través de su cuenta de Twitter,
Ramos Padilla posteó que Ercolini "duerme con sus cómplices, con
directivos de Clarín y espías de Macri en el campo en que (Joe) Lewis se
apropió de un lago", para luego cerrar con una pregunta: "¿Poder
Judicial de la Nación?".
Fuente: Telam
MP