El
Tribunal Oral Federal N°2, integrado por los jueces Abel Fleming. Gabriela
Catalano (presidenta) y Domingo Batule, condenó el viernes a Ricardo Torrez
Gallardo y Gabriel Martínez a penas de ocho y nueve años respectivamente por el
delito de transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes,
en calidad de coautores.
Martínez
recibió la condena más alta porque además portaba un arma de guerra. También se ordenó el decomiso de un vehículo
Fiat Fiorino, teléfonos celulares, armas de fuego y la aplicación de multas a
los condenados.
Tanto las
penas, como los bienes decomisados corresponden a lo requerido por el fiscal
federal José Luis Bruno -a cargo de la Sede Fiscal Descentralizada de Orán-,
quien representó al Ministerio Público Fiscal (MPF) durante el debate que se
desarrolló la semana pasada.
El fiscal,
tanto en los alegatos en la apertura del juicio como al cierre, ratificó la
acusación penal contra ambos acusados. Explicó que Torrez Gallardo, oriundo de
la localidad boliviana de Tarija, fue detenido el 4 de abril a la noche, cuando
una patrulla del Escuadrón 52 de Gendarmería Nacional acudió en auxilio de un
vehículo volcado a la vera de la ruta 34, en la localidad de Coronel Cornejo.
Los
gendarmes -según relataron en el debate- regresaban de realizar tareas en un
puesto de control vehicular, cuando a la altura del kilómetro 1.415, vieron un
Fiat Fiorino volcado. Al acercarse, uno de los ocupantes del vehículo se dio a
la fuga, esto motivó que dos efectivos lo persiguieran. Mientras tanto, otro
gendarme se dispuso a revisar el vehículo y descubrió una importante carga de
droga.
El fiscal
Bruno indicó que se encontraron 14 bolsas del tipo arpillera repletas de
ladrillos de cocaína, por un total 234 kilos con 700 gramos.
Los
gendarmes capturaron al ocupante del vehículo que fue identificado como Torrez
Gallardo, quien además llevaba una mochila con una pistola, un celular, un
cargador y el DNI de otro implicado. En el rodado, además, encontraron un arma
de fuego y un teléfono.
LS