DDN. El secuestro de una recién
nacida en Tartagal encendió alertas y abrió interrogantes que deberán ser
respondidos.
Estrella, así nombraron sus papás
a la beba que nació en el hospital Juan Domingo Perón de Tartagal y que con
solo horas de vida fue raptada.
La noticia de su hallazgo podría
titularse como un final feliz, sin embargo hay más dudas que certezas sobre lo
que ocurrió. Y es que una de las principales informaciones en trascender es que
fue una pareja la que se habría llevado a la pequeña, pero según indicó el
periodista de la localidad norteña Pablo Mansilla, la imagen que circuló en un
diario de la provincia no corresponde a los verdaderos responsables del
secuestro y no se sabe tampoco cuántos habrían sido.
"No hay imágenes, ha circulado
algo que no es real. Se trata de un señor que llevaba una mochila y que fue
hallando porque pensaban que formaba parte de la investigación, pero no había
ninguna vinculación", aclaró el periodista.
Agregó que el propietario de la
empresa privada de seguridad Segunor, Cilo Esper Obeid, declaró que la menor había
sido sacada por una ventana envuelta en una sábana y con esta misma prenda
deslizada hasta la planta baja, ya que se encontraba en un primer piso. Esta
información habría sido aportada por un testigo.
Teniendo en cuenta que el padre
descartó esta posibilidad, Mansilla sostuvo que al parecer la empresa busca
desligarse de lo ocurrido. En este sentido, remarcó que las pruebas deberán
aportarse a la justicia que "parece estar bastante
desorientada".
El comunicador confirmó que el
establecimiento sanitario no cuenta con sistema de videovigilancia y que las imágenes
que se consiguieron son de filmaciones de vecinos; cuestionó también el
operativo candado y su efectividad, ya que en su caso tuvo que trasladarse
desde Tartagal a Aguaray y por experiencia propia pudo comprobar que en todo el
trayecto no hubo control alguno.
Estrella apareció en la madrugada
del sábado, cerca de la 01:00 por un llamado al 911, de un vecino alertado por
el llanto de un bebé. Inmediatamente se trasladó a la criatura al nosocomio
local y allí se constató que se trataba de la beba secuestrada.
Ante la repercusión del caso y
las consultas que surgen, el hermetismo alrededor genera aún más desconcierto,
mientras que las autoridades sanitarias y judiciales se niegan a dar
información, en tanto que de parte de la policía solo se dice que se está en la
etapa investigativa, sin dar mayores detalles.
A esto se suma el agravante de
que ni siquiera al padre de Estrella, miembro de una comunidad wichi, se le
respondió con la inmediatez que debiera ser ante un hecho tan alarmante y fue
por ello que optó por acudir a los medios de comunicación que se hicieron eco
de lo que estaba pasando.
Al recordar el impacto que causó
la noticia en los medios locales, Mansilla comentó: "Teníamos la nota
redactada y nos resistíamos a publicarla porque no podía ser que se roben un
bebé así tan livianamente de un hospital, hasta que pudimos corroborar que
estaba la policía y gendarmería en el lugar".
Para el periodista, “las
autoridades no salen a hablar porque no saben qué decir y porque fallaron
muchos protocolos de seguridad, en lo que tiene que ver con lo interno del
hospital y en la cuestión de la videovigilancia. Es muy extraño lo que ha
sucedido y no es un dato menor que el propietario de la empresa a cargo de la
seguridad del hospital es licenciado en comunicación social y no tiene una formación
específica en seguridad, por lo que sería importante saber las obligaciones de
ese contrato, si se prevé el sistema de videovigilancia, con qué cantidad de
personal cuenta y demás competencias".
"Hay que agradecer que un
vecino la escuchó y que la encontraron a tiempo porque si pasaban unas horas
más seguramente la nena no hubiera resistido por las bajas temperaturas y por
lo que implica sacar un recién nacido de un hospital", añadió.
Fuente: Algo personal- FM
Noticias 88.1 mhz.
MP