DDN. En reunión ampliada de la
Comisión de Legislación General, del Trabajo y Régimen Previsional del Senado,
el ministro de Seguridad y Justicia, Marcelo Domínguez, analizó las incidencias
de la normativa propuesta y la complejidad de su aplicación, teniendo en cuenta
que se busca pasar de un sistema inquisitivo a uno acusatorio.
Del encuentro, encabezado por el
senador Javier Mónico, participaron sus pares; Jorge Soto, Mashur Lapad, Walter
Wayar, Manuel Pailler, Leopoldo Salva, Héctor Calabró, Diego Cari, Carlos
Rosso, Dani Nolasco, Emiliano Durand, Sergio Saldaño, Sonia Magno, Juan Cruz
Curá y Carlos Ampuero. Junto a Domínguez asistieron, el secretario de Justicia,
Luis María García Salado, el subsecretario de Políticas Penales, Javier Salgado,
y la directora de Asuntos legales de la Secretaría de Justicia, Luciana
Danduch.
El ministro dijo que actualmente
funcionan en la provincia distintos Centros de Atención Juvenil, uno en
Capital, uno en Metán, uno en Orán y uno en Tartagal, todos para varones; un
hogar de tránsito para mujeres en Capital y el instituto Michel Torino,
dispositivo que funciona en Cerrillos.
En todos los casos los centros de
atención son operados por 215 personas, entre personal civil y penitenciario,
orientándose los esfuerzos para ir transformándolos de cárceles en hogares.
Agregó que existe una alta
rotación con promedios de entre 30 y 40 menores alojados por disposición
judicial, siendo al día de hoy un total de 28, de los cuales 20 son menores de
18 años, 4 no punibles (menores de 16) y 4 jóvenes adultos, que al haber
cumplido la mayoría de edad y no tener lugar en la cárcel de mayores fueron
derivados al instituto Michel Torino.
A su turno, la Dra. Danduch
defendió la permanencia del artículo 5 del PL al considerar la necesidad de los
estudios multidisciplinarios, dado que muchas veces se recibe a los menores en
estado de mucha vulnerabilidad, con problemas de adicciones que en ocasiones
determinan que no quieran ser recibidos ni por sus propias familias.
Finalmente, consultado por los
senadores, el ministro sostuvo que a la fecha un total de 37 cargos judiciales
no se pusieron en funcionamiento.
Mientras, la Procuración sumó
puntos de vista respecto del Proyecto, en lo que respecta a la logística para
su implementación y las herramientas con las que se dotará a la justicia para
dictar medidas de seguridad.
Con el objeto de sumar la opinión
de todos los actores involucrados en la problemática, la Comisión de
Legislación General, del Trabajo y Régimen Previsional del Senado recibió este
miércoles en reunión ampliada al Procurador General de la Provincia, Pedro
García Castiella, con el fin de analizar el proyecto de modificación de la Ley
N°8097 “Régimen de Responsabilidad Penal Juvenil”.
Cabe destacar que la Ley
provincial 8097 establece un Régimen de Responsabilidad Penal para niñas, niños
y adolescentes (NNyA), cambiando el paradigma actual de sistema inquisitivo a
otro acusatorio, donde la investigación pasa del juez al fiscal y su entrada en
vigencia se encuentra prorrogada por el término de un año desde el 5 de
setiembre de 2022.
En tanto, el Proyecto de Ley en
estudio, que llega con la aprobación de la Cámara de Diputados, propone la
modificación de los artículos 4°, 5°,8° y 19°, más la incorporación de un
artículo 19° Bis, por los cuales se transforman los tres juzgados creados por
Ley N°8023 en juzgados penales juveniles y de garantías; se dota de competencia
en materia de responsabilidad penal para NNyA a los cargos de Defensores
oficiales y se crean cargos de Fiscal Penal juvenil en los distintos distritos
judiciales de la provincia.
Logística
y herramientas
Sobre el proyecto, la opinión de
la Procuración se tradujo en dos grandes aspectos que representa el avance
hacia el sistema acusatorio: la logística para su implementación gradual y las
herramientas de las que podrá disponer la justicia para dictar medidas de
seguridad.
Al respecto, García Castiella
dijo que el sistema funciona hoy en el Distrito Centro con 3 juzgados de
menores, dotados con recursos humanos y que la transición de sistema hará que
sus tareas las deban desempeñar 2 fiscalías penales juveniles, con lo cual el
desafío es la transferencia de recursos humanos, más la creación como mínimo,
de una tercer fiscalía penal juvenil, más un tercer defensor juvenil.
También aportó su punto de vista
respecto a la inimputabilidad y las herramientas que deben quedar en manos del
Estado y de las que puede disponer un juez, tanto para asistir al menor como
para tener en cuenta a la víctima y la reparación del daño.
García Castiella consideró que si
bien en la Argentina los menores de 16 años son inimputables, en la práctica se
comprueba que hay menores de 14 o 15 años que tienen potencial de cometer
graves delitos, por lo que el juez de menores necesita herramientas para pedir
medidas de control y seguridad, más allá de estar obligado a declarar tal
inimputabilidad, pero con un sobreseimiento que sea articulado con la
Secretaría de la Niñez.
Estas herramientas en manos de la
justicia, consistentes entre otras cosas en la actuación de equipos
multidisciplinarios, otorgan al NNyA el derecho a ser oído y a las víctimas el
derecho a la verdad y que no haya impunidad, recalcó.
A su turno la fiscal Cruz, que
formó parte de la comisión especial integrada por miembros de los tres poderes
que en diciembre de 2022 propuso las reformas legislativas necesarias y el plan
progresivo de implementación, dijo que el proyecto surgido fue elaborado en
base a las posibilidades reales del sistema, refuncionalizando cargos de
defensores en el interior y de jueces de garantías, más allá de la especificidad
necesaria, por lo que consideró que para comenzar a funcionar requiere como
mínimo la creación de un cargo fiscal penal juvenil.
Al final del encuentro, el
senador Mónico dijo que la Comisión avanzará con el dictamen del proyecto,
siempre con el objetivo que el régimen de responsabilidad penal de menores
contenga iguales o superiores garantías que el régimen de los mayores.
MP