DDN. "Ahora mi hija va a
descansar en paz", fueron las palabras de Élida Romero, luego de que los
asesinos de Liliana Ledesma fueran condenados a prisión perpetua.
Tras 17 años, los hermanos Raúl y
Delfín Castedo fueron sentenciados por el crimen de la pequeña productora de
Salvador Mazza.
Muy emocionada, Élida manifestó su
alegría después de tanta lucha y aprovechó la ocasión para agradecer a los
periodistas y medios de comunicación que acompañaron a la familia, en forma
especial a FM Noticias, que escuchó a Liliana, le brindó un espacio para
expresarse y se hizo eco de sus denuncias conta el narcopoder.
La Sala I del Tribunal de Juicio
de la ciudad de Orán hizo lugar a los pedidos de la fiscala penal Claudia
Carreras y de la querella de la familia de la víctima y condenó este viernes a
Delfín Reynaldo y Raúl Amadeo "Ula" Castedo a la pena máxima que
prevé el Código Penal por el delito de "homicidio calificado por alevosía
y por el concurso premeditado de dos o más personas" en perjuicio de
Liliana Ledesma.
En la última audiencia, antes de
pasar a deliberar el Tribunal escuchó a los hermanos Castedo. Ambos volvieron a
rechazar su responsabilidad en el crimen de Ledesma, asesinada a cuchilladas la
noche del 21 de septiembre de 2006, en Salvador Mazza, luego de que denunciara
el cierre de caminos vecinales en la frontera con el fin de liberar la zona
para el contrabando de mercaderías lícitas e ilícitas.
Luego los jueces Edgardo
Laurenci, Raúl Fernando López y Claudio Alejandro Parisi pasaron a deliberar
para dar a conocer su veredicto. De regreso a la sala de audiencia el
presidente del Tribunal, Laurenci, leyó el fallo: Primero, anunció el rechazo,
"por no corresponder", del planteo de invalidez que había hecho la
defensa de los hermanos, a cargo de los abogados Horacio Daniel Morales y
Mariano Alvarez. Luego siguió con la lectura de los puntos referidos a la
condena a prisión perpetua a Delfín y a Raúl Castedo como "coautores del
delito de homicidio calificado por alevosía y por el concurso premeditado de
dos o más personas y en el mismo fallo".
Los hermanos escucharon la
sentencia por vía remota desde la cárcel del Servicio Penitenciario Federal en
Ezeiza, donde se encuentran alojados por razones de seguridad, a disposición de
la Justicia Federal nacional y la justicia salteña. Delfín y Raúl Castedo
fueron condenados el año pasado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1
de Salta por lavado de activos provenientes del narcotráfico.
El veredicto del Tribunal de
Juicio de Orán coincidió con los pedidos de la fiscalía y de la querella de la
familia, representada por el abogado David Leiva y la abogada Grisel Kolb,
quienes habían solicitado que se los condenara a prisión perpetua como cautores
del asesinato. Los hermanos llegaron al juicio oral acusados por “instigación
al homicidio, calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o
más personas”, pero en el debate la fiscalía y la querella los acusaron de ser
coautores, lo que fue aceptado por el Tribunal. En cambio, los abogados de
Delfín y Raúl Castedo solicitaron la absolución lisa y llana de ambos, o en
forma subsidiaria que se los absuelva por aplicación del beneficio de la duda.
La sentencia, cuyos fundamentos
se conocerán el próximo viernes 10 de noviembre, fue celebrada por la familia
de Liliana Ledesma, que desde la misma noche del crimen venía señalando como
corresponsables al entonces diputado provincial José Ernesto Aparicio (que
falleció en 2013 sin ser investigado en relación a este hecho) y a los hermanos
Castedo, quienes tenían a su cargo la finca El Pajeal, en donde se cerraron con
portones los caminos vecinales que facilitaban el acceso por territorio
nacional a los puestos de ganaderos de la zona, nucleados en la Asociación de
Pequeños Productores de Madrejones, organización que integraba la víctima.
Poco más de un mes después la
hermana de José Aparicio, María Gabriela Aparicio, la buscó en su casa de
Salvador Mazza, con alguna excusa la condujo hasta la pasarela del barrio Villa
Las Rosas donde Aníbal Tárraga, Lino Abdemar Moreno y Casimiro "Nene"
Torres la atacaron a cuchilladas. Como para que no quedaran dudas, le cortaron
los labios.
En 2010 la ex Cámara en lo
Criminal de San Ramón de la Nueva Orán condenó a prisión perpetua a María
Gabriela Aparicio, Tárraga, Moreno y Torres. En ese juicio también hubo dos
condenas por encubrimiento, a Patricia Guerra, a diez años de prisión, y el
enfermero Juan Moreno, a cuatro años de prisión efectiva.
Los hermanos Castedo, a quienes
el juez de instrucción Nelso Aramayo solo convocó a dar una declaración
informativa, no fueron juzgados en ese proceso porque estuvieron prófugos por
años y recién en 2016 quedaron a disposición de la justicia salteña. Hula
Castedo fue a Bolivia, pero allá fue detenido y condenado por narcotráfico y
recién fue enviado a la Argentina a principios de 2016, a pedido de fiscalía
federal de Salta. Delfín estuvo prófugo diez años y fue detenido en Buenos
Aires a mediados de 2016, también a instancias de la fiscalía federal, que
pretendía avanzar en la investigación de causas vinculadas al narcotráfico.
El juicio que concluyó este
viernes se realizó luego de siete convocatorias fracasadas. Para añadirle
zozobra, el 18 de junio último Lino Moreno aprovechó las salidas transitorias
que le había autorizado el juez Laurenci para fugarse, condición en la que
sigue todavía. Por las demoras del magistrado en tomar medidas en torno a esta
fuga, el procurador general de la provincia, Pedro García Castiella, lo
denunció ante el Tribunal de Enjuiciamiento de Magistrados.
Fuente: After-FM Noticias 88.1
Mhz.
MP