DDN. Condenan a 10 y 5 años a dos
represores por la persecución y torturas a un exjugador de fútbol y empleado de
la provincia.
El Tribunal Oral Federal N° 1 de
Salta condenó este jueves a 10 años de prisión al ex director de Seguridad de
la Policía de Salta, Joaquín Guil, y a 5 años al ex agente de esa fuerza,
Carlos Feliciano "Perro" Estrada, por delitos de lesa humanidad.
La condena fue por los
allanamientos, las detenciones y las torturas que sufrió Tomás Ricardo Cuadri,
que fue secretario del ministro de Gobierno, Enrique Pifester Frías, durante la
gestión del ex gobernador Miguel Ragone, también él víctima del terrorismo
estatal, secuestrado y desaparecido el 11 de marzo de 1976.
Evangelina Cuadri, también
víctima de estos hechos y que dio uno de los testimonios principales para el
proceso, agradeció a los organismos de derechos humanos, al equipo de fiscales
y a los jueces por sus miradas objetivas, aunque confesó que “los años de
condena nunca van a reparar el daño que hicieron a toda la familia… mi papá, mi
mamá y mis tres hermanos, a los que nos destruyeron la vida”.
“Que estén condenados es un
alivio”, expresó Evangelina, tras el juicio que tardó 48 años en llegar.
Recordó que la persecución que sufrieron
en la última dictadura cívico militar, que incluyó la pérdida de fuentes
laborales, lo obligó a irse a Buenos Aires.
Soportaron reiterados
allanamientos en su domicilio, su papá fue detenido al menos tres veces, de
abril de 1976 a febrero de 1979, siempre lo torturaron interrogándolo sobre el
paradero de Enrique Pfister Frías.
“Mi papá no era ningún activista político
y aceptó el cargo con muchos problemas por las internas que había en ese
momento en el peronismo en el gobierno de Ragone”, dijo y relató que estuvo esa
noche de oscuridad que empezó a
modificar sus vidas, con allanamientos, persecuciones, amenazas en su colegio,
despidos y el intento de homicidio a su padre, situaciones que le arrebataron
su niñez y la alejaron de su rutina y entorno habitual, separándolos de amigos
y conocidos que también buscaban su resguardo.
A pesar de que durante el juicio
se cuestionó su edad por ese entonces, Evangelina recuerda con claridad a
Estrada y esto hace que hoy después de tantos años vuelva a causarle dolor sus
burlas y risas en las audacias por zoom.
Se
hizo justicia
Al sostener la acusación el
fiscal adh Juan Manuel Sivila sostuvo que todos estos hechos “formaron parte de
un conjunto de acciones de persecución mucho más extensas emprendidas por
integrantes de las agencias de seguridad de la provincia en razón de que Cuadri
fue considerado un oponente al régimen de poder imperante".
La querella de la Secretaría de
DDHH de la Nación, representada por el abogado Gastón Casabella, aseguró que
Cuadri fue considerado "subversivo" por el solo hecho de estar
relacionado a Ragone.
En una audiencia corta, con la
diligencia que acostumbra el TOF 1, los jueces Federico Santiago Díazy Mario Marcelo
Juárez Almaraz y la jueza Marta Liliana Snopek, escucharon las réplicas de la
fiscalía, la querella de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y la
defensa oficial que representó a ambos acusados y tras un corta deliberación
dio a conocer la sentencia.
El inicio de la lectura del fallo
generó cierta confusión e incluso el represor Joaquín Guil (que ya carga con
varias condenas a perpetua por otros crímenes de lesa humanidad) celebró puño
en alto, creyendo que por primera vez había logrado salir absuelto de un
proceso de lesa humanidad. Se equivocaba.
Ocurrió que el Tribunal lo
absolvió de la acusación en relación a dos hechos, pero lo condenó por otro. A
Estrada también lo absolvió en un hecho, pero lo condenó por otro.
El fiscal ad hoc Juan Manuel
Sivila y el fiscal general Carlos Amad habían acusado por tres hechos. El
primero es por un operativo del 21 de abril de 1976, cuando un grupo de
policías, entre ellos Estrada, entraron a la casa de Cuadri, y tras trastocar todo
lo llevaron detenido a la Central de Policía, ubicada en pleno centro de la
ciudad de Salta, donde fue torturado. La fiscalía sostuvo que salió el 5 de
mayo de 1976, aproximadamente.
El segundo hecho es del 8 de
septiembre de 1976. Esa noche allanaron otra vez la casa de Cuadri y otra vez
lo detuvieron, lo encapucharon y lo obligaron a ir en el piso boca abajo en un
vehículo en el que había otras personas detenidas. Varios testigos afirmaron
que de ese operativo participaron los policías Néstor "El Chango"
Valdiviezo, Jorge del Milagro "Cachavacha" Homez y Estrada. Esa vez
Cuadri fue llevado hasta un descampado donde fue sometido a un simulacro de
fusilamiento y luego fue a parar otra vez en la Central, donde fue torturado
nuevamente. Esta vez estuvo detenido unos 68 días.
El tercer hecho es del 31 de
enero de 1979. La Brigada de Investigaciones de la Policía allanó otra vez la
casa de Cuadri, lo detuvieron y lo llevaron a la Central, “donde nuevamente fue
golpeado y torturado". Salió el 6 de febrero de 1979.
Guil fue absuelto en relación al
primer hecho y por algunos delitos en el tercer hecho, y fue condenado por el
segundo hecho, como "coautor mediato" de los delitos de
"allanamiento ilegal, privación de la libertad agravada por mediar violencia
y amenazas" e "imposición de tormentos agravados por resultar la
víctima perseguido político"; en relación al tercer hecho, fue condenado
también por imposición de tormentos agravado.
Estrada fue absuelto por el
primer hecho, y condenado por el hecho dos, en su caso, como "coautor
material", dado que participó en persona de los allanamientos y
detenciones, mientras que Guil era uno de los jefes, integrante de la plana
mayor, que permitió estos procedimientos ilegales.
Fuente: Fuego amigo-FM Noticias
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