Milagro Sala enfrentó en los
tribunales de la ciudad de Jujuy el primer juicio oral y público en su contra.
La líder de la Tupac Amaru está acusada de haber instigado, en 2009, un
violento escrache contra Gerardo Morales, actual gobernador, entre otras
personas.
La dirigente fue trasladada por personal
del Servicio Penitenciario desde la cárcel de mujeres del barrio Alto Comedero,
en la capital provincial, donde cumple prisión desde enero pasado.
"No organicé la protesta contra
Gerardo Morales", declaró Sala cuando hizo uso de la palabra durante el
juicio en su contra. Cargó contra el actual gobernador de extracto radical y
dijo "sufrir una persecución" de su parte "desde hace ocho
años". "Le pido perdón a Gerardo Morales por ser negra y coya",
dijo.
La
polémica por la situación de Sala llegó al Congreso
La dirigente social también se
desvinculó de la versión que aseguraba que el escrache se organizó en su propio
domicilio. "En mi casa continuamente hay mucha gente. Recibo compañeros
desde la mañana hasta la noche. Es mentira que se haya organizado una reunión
para manifestar contra Morales", abundó Sala, que se autoproclamó
"peronista".
La líder de Tupac Amaru llegó a contar
en su declaración su enemistad con el actual gobernador radical. "La
bronca de Morales es porque soy peronista y porque empecé a militar junto con
Néstor y Cristina [Kirchner]", apuntó. "Mi único objetivo era
dignificar a los compañeros. No trabajamos con los punteros político. Nadie nos
regaló nada", agregó.
El Tribunal Oral Federal a cargo de este
juicio está conformado por los jueces Mario Marcelo Juárez Almaraz, María
Alejandra Cataldi y Santiago Díaz. Este tribunal había dispuesto en mayo de
este año el sobreseimiento de Milagro Sala respecto al considerar prescripta la
acción penal por el delito de amenazas, pero la Sala IV de la Casación revocó
esa resolución y dispuso el juzgamiento por amenazas coactivas y daño agravado
en concurso real, con mayor pena.
El
resto de las causas en su contra
E0l 21 de
diciembre comenzará otro juicio contra Sala y la Tupac Amaru, como persona jurídica,
por infracciones al Código Contravencional durante el acampe de protesta que
lideró en diciembre y enero de este año en la Plaza Belgrano de Jujuy, frente a
la sede del gobierno provincial.
Por los mismos hechos fue detenida el 16
de enero de este año y acusada penalmente de instigar a cometer delitos y
tumulto, imputaciones que derivaron en una primera prisión preventiva que se
extendió hasta abril en el penal de mujeres de Alto Comedero, en la capital
jujeña, donde sigue encarcelada.
También está imputada por los delitos de
fraude a la administración pública, asociación ilícita y otros delitos
relacionados con supuestas irregularidades en el manejo de dinero destinado a
la construcción de viviendas populares, causa en la que le fue dictada la
prisión preventiva en abril pasado.
La semana pasada, el juez Pablo Pullen
Llermanos la procesó como instigadora de homicidio en grado de tentativa a raíz
de un tiroteo entre dos grupos de personas en el 2007, una causa en la que
primero fue imputada como "encubridora" de Jorge Paes, quien estaba
imputado como coautor material del delito pero luego fue sobreseído y se
convirtió en su acusador clave.
Sala está además procesada con prisión
preventiva en otra causa por lesiones agravadas causadas en 2006 por un grupo
de personas a Lucas Arias, que era dirigente de la CCC, un caso en el que
también está imputado por encubrimiento Luis Cosentini, ex ministro provincial
de Tierra y Viviendas.
Otra causa contra Sala se originó en el
2014, por la supuesta amenaza de poner una bomba y "hacer volar a
todos" que le atribuyen policías de una comisaria de Alto Comedero, una
causa cuya elevación a juicio confirmó la Cámara de Apelaciones y Control
provincial.
Finalmente, el 6 de diciembre pasado la
justicia jujeña abrió una nueva investigación contra Sala por fraude en
perjuicio de la administración pública mediante supuestas irregularidades en el
manejo de fondos recibidos por la organización Tupac Amaru para realizar obras
complementarias en barrios populares.
MEPG